El alcalde de Bucaramanga, Jaime Beltrán, rechazó este miércoles el secuestro y asesinato de ocho líderes religiosos y sociales, hallados por las autoridades en una fosa común, en el sur del país, tras más de dos meses de búsqueda.
Se trata de un violento caso que reportó la Fiscalía el pasado martes, al confirmar que los cuerpos de las personas habían sido hallados en zona rural de Calamar, Guaviare.
Según las autoridades, las víctimas, en su mayoría líderes religiosos fueron citadas por una de las disidencias de las Farc que delinque en esa región del país. Sus familias habían denunciado la desaparición hace varias semanas.
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El alcalde Beltrán, reconocido en Bucaramanga como líder de la comunidad cristiana evangélica de la ciudad reaccionó a estos hechos calificándolos como sádicos, solidarizándose con las familias de las víctimas y haciendo una crítica al Gobierno nacional por el deterioro del orden púbico en las regiones.
«Estos hechos nos remontan a la época de los noventa. Repudiamos lo que están viviendo los líderes religiosos, que su mayor propósito es llevar el mensaje de salvación, son hechos violentos, sádicos», manifestó
Durante una transmisión que el mandatario realiza semanalmente en sus redes sociales, no solo rechazó los hechos sino que cuestionó que la violencia afecte la libertad de cultos.
«Esa no es la Colombia que necesitamos construir, necesitamos un Estado que defienda a sus ciudadanos y que garantice la libertad de cultos, los líderes religiosos no podemos dejar pasar esto tan grave sin manifestarnos», dijo.

Sobre este violento caso ya se había pronunciado también el presidente Gustavo Petro, pidiendo a las autoridades esclarecerlo y encontrar a los responsables.
“Como Presidente de la República, me solidarizo con sus familias, sus comunidades de fe y con todos quienes hoy sienten este dolor. Hago un llamado urgente a las instituciones del Estado a redoblar esfuerzos para proteger a quienes lideran desde la fe, desde el cuidado del otro, desde la paz. Es deber del Estado garantizar su seguridad y asegurar que estos crímenes no se repitan ni queden impunes [sic]”, escribió el presidente en Twitter.
Los líderes sociales y religiosos asesinados fueron identificados como Jesús y Carlos Valero, Marivel Silva, Isaid Gómez, Maryuri y Óscar Hernández, James Caicedo y Nixon Peñaloza llevaban desaparecidos desde abril.




