El aumento de compras en línea, transferencias y uso de banca digital durante las fiestas de fin de año ha encendido las alertas por el crecimiento de los fraudes digitales en Colombia, un fenómeno que se intensifica en Navidad y Año Nuevo y que deja miles de víctimas cada temporada.
Según cifras del Ministerio de Defensa, solo en diciembre de 2024 se registraron más de 69.000 denuncias por delitos informáticos, lo que representa un incremento del 19,9 % frente al mismo mes de 2023. Estas conductas criminales se apoyan cada vez más en técnicas de ingeniería social, uso de deep fakes, cuentas de terceros y procesos de automatización para engañar a los usuarios.
El panorama resulta aún más preocupante si se tiene en cuenta que Colombia ocupa el tercer lugar entre los países más vulnerables a la ciberdelincuencia en Latinoamérica. Durante el primer semestre de 2025 se detectaron más de 7.000 millones de intentos de ataques, con pérdidas económicas significativas asociadas a fraudes digitales y financieros.
Únase AQUÍ a nuestro WHATSAPP | TIK TOK | INSTAGRAM

Para Abdul Assal, director de desarrollo de negocio para Brasil y Colombia en Galileo Financial Technologies, la seguridad digital debe ir más allá de proteger un solo medio de pago. “El enfoque no puede limitarse a un método específico, sino a construir un ecosistema capaz de anticipar y neutralizar amenazas en tiempo real”, aseguró.
Expertos coinciden en que enfrentar estos riesgos exige inversiones en autenticación avanzada basada en riesgo, análisis continuo del comportamiento de los usuarios y una integración sólida de datos entre las instituciones financieras. Así lo señala el Primer Índice de Inclusión Técnica, elaborado por Galileo Financial Technologies, que revela que el 64 % de los líderes tecnológicos en Colombia identifica los silos de datos como una de las principales preocupaciones, mientras que el 46 % considera que las vulnerabilidades de seguridad ralentizan la respuesta ante ataques.
De cara a los próximos meses, se prevé que las organizaciones refuercen el uso de inteligencia artificial defensiva para detectar anomalías en cuestión de milisegundos y prevenir fraudes antes de que se materialicen. La modernización de infraestructuras tecnológicas obsoletas aparece como una prioridad clave para 2026, debido a que los sistemas fragmentados amplían las brechas de seguridad.
RECOMENDAMOS: Únase aquí al canal de YouTube de Metropolitano y active las notificaciones

No obstante, las autoridades y especialistas advierten que muchos fraudes no se originan en fallas tecnológicas, sino en la manipulación de las personas. Por ello, la educación del consumidor sigue siendo una herramienta decisiva para reducir la efectividad de los ataques basados en ingeniería social, especialmente en la banca digital.
“Vencer el fraude moderno depende de una cultura preventiva, una infraestructura sólida y una innovación constante. La modernización de los sistemas heredados debe convertirse en una prioridad absoluta en 2026”, concluyó Assal, al destacar el papel de plataformas tecnológicas que buscan fortalecer la seguridad y la confianza en los servicios financieros digitales.




