Tras el cierre de la IPS ‘Hacia un Mejor Futuro Elogios’ por denuncias de presunto maltrato a personas con discapacidad cognitiva, un grupo de padres exige soluciones urgentes para sus hijos, quienes hoy están sin atención especializada en el área metropolitana de Bucaramanga.
Carolina Parra, madre de Mariana, una joven invidente de 24 años con retraso mental severo, esquizofrenia y trastorno obsesivo compulsivo, asegura que su hija no ha presentado problemas durante su estancia en Elogios desde 2019.
Para ella, esta institución era el único lugar donde podía recibir atención verdaderamente integral: «Aquí no solo le daban terapia cognitiva, también la acompañaban en procesos psicosociales, de lenguaje y de manejo emocional. Esto no lo brinda ninguna otra IPS en la región«, afirmó.
#Bucaramanga l Carolina Parra le pide a las autoridades que con vigilancia permanente reabran la IPS Elogios, de Piedecuesta, cerrada por aparentes maltratos a pacientes con condiciones cognitivas especiales.
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) May 12, 2025
Asegura que no hay otro lugar que suministre terapias integrales. pic.twitter.com/OwkUf5T02Z
El cierre, ordenado por la Secretaría de Salud de Santander, se dio tras una inspección que detectó graves irregularidades, entre ellas presuntas torturas y tratos crueles. Fotografías, grabaciones y testimonios muestran posibles prácticas como inmovilización prolongada y el uso de agua a presión como castigo. Las denuncias están ahora en manos de la Fiscalía.
Si bien las investigaciones deben continuar, las familias cuestionan la forma en que se tomó la medida. «Esos niños entran en crisis terribles, estamos de acuerdo que hay que investigar porque las denuncias empezaron desde el año pasado, pero son 32 pacientes con diferentes patologías que requieren una atención integral y estar en constantes terapias y procesos. No es posible que la Gobernación sella a Elogios y nos dejan en el aire«, reclama Parra.
Muchos de los pacientes requieren atención diaria, controlada y constante, que no puede ser reemplazada por unidades de salud mental como el Hospital San Camilo, que está diseñado para tratar adicciones y trastornos psiquiátricos agudos, no discapacidades múltiples.

La situación ha generado angustia entre los cuidadores, varios de ellos de bajos recursos, que no cuentan con los medios ni la formación para asumir en casa los cuidados especializados. «Por favor, un poco de responsabilidad social, hay familias que no tienen como atender a sus hijos en casos donde los pacientes se pueden lastimar a si mismo. Pedimos un poco de respeto y sensibilidad por la situación que vivimos”, dice Carolina Parra.
Los padres proponen una solución provisional: mantener habilitada la sede de Elogios bajo estricta vigilancia institucional. Piden que la Secretaría de Salud designe un equipo permanente de control, mientras se define el futuro jurídico del caso.
Hasta ahora, 30 pacientes siguen sin una alternativa clara de atención. La comunidad exige respuestas concretas a las EPS y a las autoridades regionales.




