El proyecto minero Soto Norte, en Santander, entra en una nueva fase pues la multinacional Aris Mining anunció que durante este mes de octubre comenzará la socialización de su Evaluación de Impacto Ambiental y Social (ESIA) con las comunidades de Matanza, Suratá y California, antes de presentar formalmente el documento para solicitar la licencia ambiental.
Neil Woodyer, presidente de la Junta Directiva y director ejecutivo de la compañía, informó que el estudio ya fue preparado y que, durante las reuniones, expondrá sus principales contenidos, escuchará las observaciones de los habitantes y evaluará los aportes que puedan incorporarse a la versión definitiva.
El proceso de participación será desarrollado antes de la radicación del ESIA ante las autoridades ambientales y seguirá el marco colombiano para los estudios ambientales del sector minero, así como los principios de participación pública contemplados en el Acuerdo de Escazú.
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El anuncio ocurre pocos días después de varios cambios en las medidas ambientales que incidían sobre la zona de Soto Norte. El 28 de septiembre, el Ministerio de Ambiente revocó la ampliación de la Zona de Reserva Temporal y dejó nuevamente como fecha de vencimiento el 4 de marzo de 2027.
Dos días después también fue revocada la delimitación progresiva de 2026 del complejo de páramos Jurisdicciones-Santurbán-Berlín. Según el Ministerio, el procedimiento presentó asuntos jurídicos y de procedimiento que deben ser corregidos mediante un nuevo proceso. La cartera señaló que la protección existente del páramo continúa vigente.
Aris Mining también recordó que en agosto pasado había sido revocada la reserva de recursos naturales La Baja, ubicada en California. Esa decisión eliminó las restricciones asociadas a dicha reserva.
Para la empresa, estos cambios modifican el escenario regulatorio en el que avanza Soto Norte. Sin embargo, la obtención de la licencia ambiental sigue siendo un requisito para comenzar cualquier actividad de construcción o explotación contemplada en el proyecto.
«Soto Norte es uno de los proyectos subterráneos de oro de alta ley y larga vida más atractivos de América, con subproductos de cobre que aportan valor estratégico adicional. El Soto Norte rediseñado combina una escala reducida y una economía más sólida con capacidad de procesamiento dedicada para los mineros locales«, agregó Neil Woody.
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Otro paso ya cumplido fue la aprobación, el pasado 29 de julio, de la modificación del Programa de Trabajos y Obras (PTO) por parte de la Agencia Nacional de Minería. Este documento establece aspectos técnicos como el diseño de la mina, el plan de producción y las consideraciones para el cierre.
«Con la preparación del EIAS para la participación comunitaria completada, el plan técnico de explotación aprobado por la Agencia Nacional de Minería (ANM) y el inicio de la participación comunitaria, Soto Norte está listo para avanzar hacia el licenciamiento ambiental. Una vez recibida la licencia ambiental, estaremos en posición de tomar una decisión sobre la construcción del Proyecto«, añadió Woody.
La propuesta actual contempla una operación subterránea con reservas de 4,6 millones de onzas de oro, una vida inicial de 22 años y una capacidad de procesamiento de 3.500 toneladas diarias. De esa capacidad, 750 toneladas estarían destinadas al material de mineros locales, según la información divulgada por la compañía.
Aris Mining estima que el proyecto podría generar alrededor de 2.300 empleos durante la construcción y 675 durante la operación, además de impactos económicos asociados a impuestos y regalías. Estas cifras corresponden a las proyecciones presentadas por la empresa y están sujetas al desarrollo y aprobación del proyecto.
Con la socialización prevista para octubre, el futuro de Soto Norte vuelve a quedar en el centro de la discusión regional pues ambientalistas, algunos biólogos y organizaciones como el Comité para la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán se oponen a la ejecución del proyecto minero de la multinacional porque consideran que afectaría los reservorios y nacimientos de agua.
La empresa espera recoger las observaciones de las comunidades antes de presentar el ESIA definitivo y continuar con el trámite de licenciamiento ambiental.




