Después de más de una década de reclamos ciudadanos y una orden judicial, este jueves comenzaron las obras de la nueva conexión vial de Diamante II, un proyecto que busca poner fin a los problemas de congestión y devolver el carácter residencial a este tradicional barrio del sur de Bucaramanga.
La Alcaldía de Bucaramanga dio inicio a la construcción de la esperada conexión vial que reorganizará el tránsito entre el sector de la carrera 24 y la autopista Bucaramanga–Floridablanca, una intervención considerada estratégica para mejorar la movilidad en uno de los puntos con mayor flujo vehicular de la ciudad.
La obra responde a una problemática que se originó hace más de diez años, cuando la ampliación de la autopista obligó a miles de conductores a utilizar las calles internas del barrio Diamante II como paso hacia el sur del área metropolitana, generando congestión, ruido y afectaciones para los residentes.
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Con esta intervención, el Gobierno local pretende que los vehículos que se movilizan desde el sector de El Cacique hacia Floridablanca y Piedecuesta puedan incorporarse directamente a la autopista sin necesidad de atravesar las vías residenciales del barrio.
El proyecto contempla la construcción de una nueva conexión vial por la calle 83, así como la adecuación de varios tramos de la carrera 24 y de las calles 83 y 89, que durante años han soportado un volumen de tránsito superior al previsto para un sector residencial. También se modificará el sentido de circulación de la calle 83 para optimizar los flujos vehiculares y mejorar la seguridad vial.
De igual forma, el acceso tradicional desde la autopista hacia el barrio será reorganizado. La administración municipal aseguró que el ingreso se desplazará hacia un nuevo punto, con el propósito de restringir el tránsito de paso y permitir que únicamente ingresen al sector quienes realmente tengan como destino el barrio.
La inversión destinada para la ejecución del proyecto supera los 2.800 millones de pesos, recursos que incluyen la construcción de la obra, la interventoría y los ajustes técnicos relacionados con diseños, manejo del tránsito y aspectos ambientales.
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Antes del inicio de los trabajos, la Alcaldía adjudicó tanto el contrato de obra como el de interventoría, paso que permitió dar luz verde al comienzo de las actividades en terreno. Según la Secretaría de Infraestructura, se trata de una de las intervenciones más importantes en materia de movilidad que ejecutará la ciudad durante este año.
La nueva conexión vial también busca cumplir una sentencia derivada de una acción popular promovida por la comunidad, que durante años reclamó soluciones para recuperar la tranquilidad del sector y disminuir el impacto del tráfico sobre las viviendas.
Las autoridades estiman que, una vez finalizada la obra, disminuirán significativamente los tiempos de desplazamiento hacia el sur de Bucaramanga y se aliviarán los puntos críticos de congestión que diariamente afectan tanto a residentes como a conductores que utilizan este corredor vial.
Con el inicio de esta intervención, la administración municipal espera dar respuesta a una de las solicitudes históricas de los habitantes de Diamante II y avanzar en la modernización de la infraestructura vial del sur de la capital santandereana.




