La violencia volvió a golpear con fuerza a Santander y Norte de Santander en dos hechos distintos donde cuatro personas fueron asesinadas en ataques con arma de fuego registrados en Barrancabermeja y Cúcuta.
En el Puerto Petrolero, Giber Alonso Arias Padilla y Fernanda Suárez fueron sorprendidos por hombres armados mientras se desplazaban en una motocicleta por el barrio Buenos Aires.
El ataque ocurrió durante la tarde del lunes festivo, 17 de agosto, cerca del antiguo tanque de agua del sector. Según información preliminar, los sicarios realizaron más de diez disparos.
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La pareja quedó gravemente herida sobre la vía. Pese a los intentos de auxilio, ambos murieron en el lugar. El CTI de la Fiscalía asumió la inspección de la escena y la recolección de elementos que permitan identificar a los responsables.
Por ahora, las autoridades no han establecido el móvil del doble homicidio. Con este caso, Barrancabermeja llegó a 68 asesinatos en lo corrido del año, según el reporte citado por Vanguardia.
Dos hermanos murieron en ataque en Cúcuta
En Cúcuta, otro hecho de violencia dejó tres personas muertas y una más herida. El ataque ocurrió la noche del sábado 15 de agosto en una calle del barrio María Paz, cerca de Cerro Norte.
De acuerdo con la investigación preliminar, cuatro hombres se encontraban reunidos en el sector cuando fueron atacados por sujetos que se movilizaban en dos motocicletas y abrieron fuego contra ellos.
Uno de los hombres murió en el sitio. Otros dos fueron trasladados a centros asistenciales, pero fallecieron posteriormente debido a la gravedad de las heridas. Un cuarto integrante del grupo logró sobrevivir.
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Entre las víctimas estaban los hermanos Danny Dayan y Norfran Morales Gutiérrez, ciudadanos venezolanos oriundos de San Cristóbal que residían desde hacía varios años en Cúcuta.
La principal hipótesis de las autoridades apunta a una posible disputa entre estructuras delincuenciales por el control del microtráfico en la zona. Sin embargo, la investigación continúa y busca establecer con precisión las circunstancias y responsables del ataque.
Los dos casos, ocurridos en ciudades fronterizas y del Magdalena Medio, vuelven a poner bajo la lupa la violencia asociada a ataques sicariales y las disputas entre organizaciones criminales. Las autoridades avanzan en la recopilación de testimonios y material probatorio para esclarecer los homicidios.




