La decisión del alcalde Jaime Andrés Beltrán de recortar una hora a la rumba nocturna en Bucaramanga, estableciendo el cierre de bares y discotecas a las 2:00 de la madrugada, desató el malestar entre los empresarios del entretenimiento nocturno agrupados en Unibares. El gremio, que representa a 85 establecimientos y sostiene el empleo de unas 2.000 personas, pidió explicaciones públicas al mandatario y cuestionó la falta de concertación.
El mandatario anunció la reducción en la hora de rumba después de que un ingeniero falleció en el sector de Cuadra Play, después de recibir una golpiza de varias personas frente a una discoteca en Cabecera, en hechos ocurridos en la madrugada del pasado 12 de mayo. Uno de los responsables fue capturado y un juez le otorgó el beneficio de detención domiciliaria.
«Queremos un debate abierto. La Alcaldía tomó esta medida de forma unilateral, responsabilizando al sector formal por un hecho lamentable que ocurrió fuera de nuestro control. No hubo estudio, ni diálogo, ni evaluación técnica. Solo se decidió culparnos”, afirmó Sebastián Rueda, vocero de Unibares.
La molestia del gremio radica en que venían trabajando de forma articulada con distintas dependencias municipales, incluyendo las secretarías de Salud e Interior, la Junta de Acción Comunal de Cabecera y organismos de control, para fortalecer la convivencia nocturna. «Nos sorprende esta decisión, justo cuando habíamos logrado disminuir riñas y mejorar el entorno con insonorización, acompañamiento de taxis seguros y limpieza de calles«, añadió Rueda.
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El decreto 0287 de 2025, expedido la semana pasada, también prohíbe el consumo de licor en espacio público entre jueves y lunes. Curiosamente, según Unibares, esta era una medida que el mismo gremio había propuesto en diciembre del año pasado, pero que en su momento —según dicen— la Alcaldía desestimó por considerarla inviable.
«Estamos de acuerdo con sancionar a quienes incumplan la normatividad, pero reducir el horario sin distinguir entre quienes hacen bien las cosas y quienes no, lo que hace es empujar a la gente hacia sitios clandestinos, casas de lenocinio o fincas sin control. Es retroceder 15 años«, advierten los empresarios, quienes temen un auge de la ilegalidad en la zona metropolitana, en sectores como el anillo vial entre Floridablanca y Girón.
Unibares cuenta con el respaldo de los concejales Daniela Torres y Diego Lozada, quienes también han pedido revisar los efectos de la medida y en sesiones de la corporación pedirán este martes, desde las 2:00 de la tarde, una reunión con el alcalde, Jaime Andrés Beltrán. El gremio de establecimientos nocturnos insiste en que el debate no debe centrarse en una hora más o menos de rumba, sino en cómo se construye una ciudad segura y con espacios controlados para el esparcimiento.
La decisión de la Alcaldía
Mientras tanto, la administración municipal defiende el decreto argumentando que busca preservar la seguridad y el descanso de los ciudadanos, luego del asesinato de un ciudadano en la zona de Cuadra Play, ocurrido el pasado 12 de mayo.
«De acuerdo con los últimos hechos ocurridos en Bucaramanga la hora de rumba finalizará a las 2:00 de la mañana. No podemos permitir que la violencia y la intolerancia en medio de la diversión termine empañando la tranquilidad de muchas familias que viven en nuestra ciudad«, señaló, en su momento, el alcalde Jaime Andrés Beltrán.
#Bucaramanga l La @AlcaldiaBGA anunció, a través de un decreto, que no se permitirá el consumo de alcohol en espacios públicos entre las 6:00 p. m. de los días jueves hasta las 6:00 a. m. de los lunes.
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) May 26, 2025
El horario de la rumba se reduce hasta las 2:00 de la madrugada. pic.twitter.com/HrTC88j3nL
César Augusto Niño, líder de las 700 familias que viven en el sector de Cabecera, vecinos de Cuadra Play, ha insistido en varias oportunidades que en diversos encuentros que se han realizado con los responsables de las discotecas y gastrobares se han suscrito pactos en los que se les pide insonorizar y trabajar en el aislamiento del ruido, pero nada de eso ha ocurrido.
«Son más de 120 establecimientos que funcionan en Cabecera, Sotomayor, Antiguo Campestre y El Prado con una población flotante que en los fines de semana puede llegar a 10 mil personas. Obvio, no todos han incumplido, algunos sí han hecho la tarea, pero los que no han hecho nada nos están perjudicando porque después de las 6:00 de la tarde no podemos salir», aseguró Niño.
«Se presentan muchas riñas, inseguridad, nos cierran calles que impiden nuestro tránsito y el tema más delicado es el del ruido que afecta la salud de muchos de los residentes del sector que están sufriendo de sordera, afectaciones cardiovasculares, hipertensión, insomnio y apnea del sueño. Se nos está vulnerando el derecho a la tranquilidad y el descanso», concluyó Niño.




