Dos homicidios con armas de fuego sacudieron a Bucaramanga en menos de 10 horas. Las víctimas fueron una joven madre de 24 años y un hombre de 37, quienes murieron en ataques perpetrados por sicarios en motocicleta. Las autoridades ya investigan los casos.
El primer crimen ocurrió hacia la 1:25 p. m. en la zona de la Puerta del Sol. Erika Juliana Reyes Anaya se movilizaba en una motocicleta junto a su pareja cuando fue interceptada por dos hombres armados, quienes abrieron fuego contra ella en plena vía pública.
La joven fue impactada por dos balazos: uno en la cabeza y otro en el pecho. Aunque alcanzó a ser trasladada a una clínica, murió pocas horas después. Erika Juliana era comerciante, madre de dos niños y, según información preliminar de la Policía, había denunciado amenazas por parte de su expareja en las últimas semanas.
El alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, ofreció una recompensa de hasta $10 millones a quien suministre información que permita identificar a los autores del crimen. «Este caso no quedará impune. Vamos a dar con los responsables, como ya lo hemos hecho con otros homicidas”, señaló el mandatario.
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#Bucaramanga l La @AlcaldiaBGA ofreció una recompensa de $10 millones a quien entregue información sobre las personas que en la Puerta del Sol asesinaron a una mujer de 24 años de edad.
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) June 28, 2025
A la víctima le dispararon dos hombres cuando se desplazaba en su motocicleta. pic.twitter.com/7oBFkqYmHY
Horas después, hacia las 10:40 p. m., se reportó un nuevo asesinato en la estación de Metrolínea Provenza. La víctima fue identificada como Diego Fernando Quiroga Rodríguez, quien iba conduciendo su vehículo Chevrolet Spark rojo por el barrio Asturias cuando fue atacado por dos hombres en motocicleta.
Según testigos, tras una discusión no esclarecida, uno de los agresores disparó varias veces contra el vehículo. Aunque herido, Quiroga alcanzó a arrollar a sus atacantes, pero terminó perdiendo el control del carro y se estrelló contra la estación de transporte.
En el sitio, las autoridades hallaron una pistola, la motocicleta utilizada por los sicarios y una bolsa con 500 gramos de marihuana dentro del carro del fallecido. La víctima tenía antecedentes judiciales por estupefacientes y lesiones personales.
Mientras la Policía y el CTI avanzan en la recolección de pruebas, los móviles de este segundo crimen siguen sin esclarecerse. La principal hipótesis apunta a un posible ajuste de cuentas.




