En un duelo lleno de tensión, Atlético Bucaramanga logró lo que parecía imposible: salir ileso del estadio Castelão y traerse un punto valioso ante el Fortaleza brasileño, en la cuarta jornada del Grupo E de la Copa Libertadores.
Aunque el conjunto local dominó ampliamente la posesión del balón y generó múltiples opciones de gol, los dirigidos por Leonel Álvarez se aferraron a una defensa férrea y a la brillante actuación del portero Aldair Quintana, quien evitó en al menos tres ocasiones la caída de su arco.
El equipo brasileño presionó desde el inicio, con llegadas constantes lideradas por Yago y Lucero, pero sin puntería. Bucaramanga, por su parte, apostó por el contragolpe, confiando en la velocidad de Luciano Pons, que regresó tras una lesión en el hombro.
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La segunda parte mantuvo la misma dinámica: Fortaleza atacando y Bucaramanga resistiendo. La figura del arquero colombiano creció en los momentos más críticos, especialmente cuando Pochettino tuvo en sus pies la ventaja local al minuto 75, pero se topó con una nueva intervención salvadora de Quintana.
«Fue duro, pero hicimos lo que teníamos que hacer. El empate fue justo«, declaró el delantero Pons al finalizar el compromiso.
Con este empate 0-0, Bucaramanga se mantiene tercero del grupo con 6 puntos, mientras que Fortaleza lidera con 8 unidades. El ‘Leopardo’ sigue con vida y se jugará su paso a octavos en las dos fechas restantes del grupo. Este miércoles juegan en Avellaneda (Argentina) Racing-Club y Colo Colo de Chile.




