La carrera por la Alcaldía de Bucaramanga dio un giro inesperado este jueves en la noche, cuando el partido Cambio Radical anunció oficialmente su retiro de la coalición que respalda al exconcejal Arturo Zambrano, nuevo aspirante a la Alcaldía tras la renuncia de Cristian Portilla. La decisión sacudió el panorama político local y abrió la posibilidad de que la inscripción del candidato sea impugnada ante la autoridad electoral.
El movimiento político, liderado por Germán Vargas Lleras, aseguró que no avala ni reconoce la candidatura de Zambrano, quien se inscribió junto al exalcalde Jaime Andrés Beltrán, impulsor de la alianza ‘Unidos Defendamos a Bucaramanga’, conformada inicialmente por el Partido de la U, el Centro Democrático y Cambio Radical.
De acuerdo con el comunicado emitido por esta colectividad, el acuerdo de coalición firmado el pasado 29 de octubre en Bogotá estipulaba que cualquier reemplazo del candidato debía ser aprobado por consenso entre las tres fuerzas políticas. Sin embargo, Cambio Radical afirmó que no fue consultado ni firmó el acta que autorizaba la postulación de Zambrano.
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“El señor Arturo Zambrano no cuenta con el apoyo ni la validez jurídica ni política de Cambio Radical, pues su inscripción no cumple con lo pactado en el marco de la coalición”, precisó la colectividad en su pronunciamiento.
El partido fue más allá al advertir que el desconocimiento del acuerdo podría acarrear consecuencias legales, entre ellas la nulidad o revocatoria de la candidatura inscrita.
El episodio marca un nuevo revés para la coalición que impulsa el regreso político de Jaime Andrés Beltrán, quien acompañó a Zambrano en su inscripción ante la Registraduría, justo antes del cierre del plazo legal.
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La crisis comenzó días atrás, cuando Cristian Portilla —exasesor de Beltrán durante su alcaldía— presentó su renuncia a la candidatura. En su lugar, fue postulado Zambrano, exconcejal del Centro Democrático, con el respaldo de los partidos de la U y el uribismo, pero sin el consentimiento de Cambio Radical.
La fractura deja en suspenso la viabilidad jurídica de la nueva inscripción y reconfigura las alianzas de cara a las elecciones atípicas que definirán quién ocupará el despacho principal del Palacio Municipal de Bucaramanga.
Mientras tanto, el ambiente político en la capital santandereana se recalienta con este nuevo capítulo, que podría derivar en una disputa legal ante el Consejo Nacional Electoral.




