Los conjuntos residenciales y edificios en Bucaramanga y el resto del país no pueden obligar a residentes ni visitantes a entregar datos biométricos, como el reconocimiento facial, las huellas dactilares o el escaneo del iris, para permitir su ingreso. Así lo reiteró la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), al recordar que este tipo de información tiene la categoría de dato personal sensible y su tratamiento está sujeto a estrictas reglas de protección.
La advertencia surge ante el creciente uso de tecnologías biométricas en copropiedades para controlar el acceso. Según la autoridad de protección de datos personales, ninguna administración puede convertir estos mecanismos en la única forma de ingreso, ya que ello vulnera derechos fundamentales como el habeas data, la intimidad y la libre circulación.
La SIC explicó que el uso de datos biométricos solo es posible cuando la persona otorga una autorización previa, expresa e informada. Incluso en esos casos, la información únicamente puede ser utilizada para las finalidades autorizadas, como el control de acceso, y no para otros propósitos.
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En la práctica, esto significa que si un residente o visitante decide no suministrar su información biométrica, la administración del conjunto está obligada a ofrecer un mecanismo alternativo que garantice el ingreso, como tarjetas de proximidad, chips, códigos u otros sistemas de seguridad que no impliquen el tratamiento de datos sensibles. La negativa a entregar este tipo de información no puede convertirse en un impedimento para acceder a la vivienda o visitar una copropiedad.
La Superintendencia recordó que los datos biométricos merecen una protección especial porque permiten identificar de manera única a una persona y, una vez comprometidos, no pueden modificarse como ocurre con una contraseña. Por ello, la legislación colombiana establece mayores exigencias para su recolección, almacenamiento y tratamiento.
El pronunciamiento también busca orientar a las administraciones de propiedad horizontal sobre el uso adecuado de las nuevas tecnologías. La entidad aclaró que implementar sistemas modernos de control de acceso es válido, siempre que se respeten los derechos de los titulares de los datos y existan alternativas para quienes no deseen autorizar el tratamiento de su información biométrica.
La posición de la SIC se fundamenta en decisiones previas en las que ordenó a conjuntos residenciales eliminar datos biométricos de residentes que así lo solicitaron y habilitar mecanismos de ingreso distintos al reconocimiento facial o la huella dactilar. Con ello, la autoridad busca garantizar un equilibrio entre las medidas de seguridad de las copropiedades y la protección de la privacidad de los ciudadanos en municipios como Bucaramanga donde decenas de edificios y conjuntos implementaron el sistema para el ingreso y salida de residentes.




