Cúcuta Deportivo quedó contra las cuerdas en la final de ida del Torneo, tras caer 1-0 en su visita a Real Cundinamarca en el estadio Metropolitano de Techo. A pesar del amplio apoyo rojinegro y de un partido lleno de tensión, expulsiones y opciones desperdiciadas, el equipo motilón deberá remontar en el juego de vuelta.
El duelo comenzó agitado: apenas al minuto diez, el local se quedó con diez jugadores tras la expulsión de Jean Barbosa, sancionada luego de revisión en el VAR por una imprudente entrada sobre el arquero Ramiro Sánchez. Sin embargo, el golpe no desestabilizó al equipo capitalino.
Cundinamarca aprovechó una desatención en defensa y abrió el marcador al 26. Juan José Rubiano remató desde media distancia, Sánchez dio rebote y Bayron Caicedo llegó en velocidad para empujar el balón y desatar la euforia en Techo. Tres minutos después, el panorama cambió de nuevo: Juan Ceballos vio la roja directa por una fuerte entrada, dejando también al Cúcuta con diez.
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El cierre del primer tiempo fue caótico. Recurrentes faltas cortaron el ritmo, el local ganó metros por las bandas y Cúcuta sufrió hasta que Calcaterra salvó en la línea lo que pudo ser el segundo. Para complicar más las cuentas, en tiempo de reposición Jhon Cortés también fue expulsado, dejando al motilón con nueve hombres.
En la segunda mitad, el equipo fronterizo tomó la iniciativa y se instaló en campo rival. Flórez ajustó el mediocampo con el ingreso de Sebastián Támara, mientras Real Cundinamarca se replegó con un bloque bajo y apostó al contragolpe. El Cúcuta insistió con remates de media distancia y jugadas interiores, pero siempre se encontró con las manos de Kevin Cataño, quien se consolidó como figura del compromiso.
Las variantes rojinegras no lograron cambiar el destino del partido. Peralta falló un cabezazo claro, Pisano y Ríos exigieron en repetidas ocasiones al arquero local, y sobre el final Támara desperdició la opción más clara tras un centro de Duarte.
La derrota deja al Cúcuta obligado a ganar en la vuelta para soñar con el título y el ascenso. El partido definitivo se jugará en el General Santander, donde la hinchada espera una remontada histórica.




