Sin la presencia de dos ministras del gobierno del presidente Gustavo Petro, aunque habían sido invitadas, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, abrió este jueves la primera Cumbre Internacional del Agua, realizada en Bucaramanga, con un mensaje a dos bandas sobre la despolitización del discurso del cuidado del recurso hídrico.
«El agua no tiene color político, es un recurso que no tiene propiedad y que no debe usarse políticamente, porque el agua es la vida y la vida está por encima de cualquier cosa», apuntó Díaz en tono de reclamo.
El mensaje del gobernador, evidentemente, tuvo dos objetivos. Por un lado reclamarle al Gobierno nacional por la ausencia en el trascendental evento, en un momento clave, cuando se está definiendo la delimitación del páramo de Santurbán y hay cada vez más frecuentes emergencias por escasez de agua en Santander y en el país.

Las ministras de Medio Ambiente y de Vivienda habían sido invitadas desde hace dos meses y solo una de ellas había confirmado, aunque canceló la noche del miércoles. «Se supone que es el gobierno del cuidado del medio ambiente, pero la ministra de Ambiente nos canceló a última hora, nos deja desconcertados«, remató el gobernador, con evidente molestia por el desplante.
Pero con la frase el mandatario santandereano también le habló a la región, en la que las discusiones sobre la gobernanza del agua han sido históricas e incluso utilizadas electoralmente, según él, sin abrir los debates a una visión integral de los problemas.
«Hablar del páramo es sexi, da votos, eso está bien, hemos defendido el páramo, pero la gestión del agua debe tener una mirada más allá, sobre cómo la usamos y cómo la estamos devolviendo a los afluentes«, dijo el gobernador en su disertación.
#Bucaramanga l El gobernador de Santander @GralJuvenalDiaz lamentó la ausencia de las ministras de Ambiente @LenAmazonas y Vivienda @helgamariarivas en la apertura de la Cumbre del Agua de @GobdeSantander.
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) July 10, 2025
"Lamentamos la ausencia de las ministras. Esto realmente nos deja… pic.twitter.com/PIrZMlEhmk
Justamente, desde sectores ambientalistas se escucharon algunas críticas a la iniciativa gubernamental.
El Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán emitió un comunicado en el que cuestionó que la organización, reconocida por su lucha por la protección del ecosistema por años, no hubiera sido invitada.
La relación del gobernador y la organización activista ha sido de permanentes tensiones, pues los ambientalistas acusan a Díaz de ser «un férreo opositor a la defensa de Santurbán, y estar del lado de las multinacionales mineras«.
La organización ambientalista le reclama al gobernador Díaz que adopte un posición más explícita contra la posibilidad de que se permita minería a gran escala en la región de Santurbán, rica en oro y metales preciosos.

El gobernador ha expresado que no está de acuerdo con la minería en el páramo pero también ha defendido públicamente a cientos de campesinos y comunidades de municipios como California, Suratá y Vetas, que han vivido desde hace más de cuatro siglos de la minería artesanal.
Pero la discusión sobre el desarrollo de la industria minera en Santander se ha extendido más allá del páramo, pues también están complejos temas como la extracción de petróleo y gas, que han sido motor de la economía del departamento en los últimos cien años. Hoy el tema crítico es el fracking.
¿Y el debate sobre el uso del agua?
Bucaramanga es esta semana el epicentro de una gran reflexión sobre las políticas, esfuerzos y estrategias que realizan el sector público, privado y la ciudadanía para el cuidado y la gestión del agua en el territorio.

En la primera Cumbre Internacional del Agua, organizada por la Gobernación de Santander en conjunto con autoridades ambientales de la región y la participación de expertos de una decena de países, se ha planteado una temática que el mismo gobernador anfitrión intenta elevar a los primeros lugares de la discusión: la contaminación.
Según datos oficiales, la mitad de los 87 municipios de Santander no cuentan con plantas de tratamiento de aguas residuales, Ptar, un problema que enfrenta incluso la capital, el área metropolitana de Bucaramanga.
La planta de tratamiento de Riofrío es a todas luces insuficiente y por lo menos el municipio de Bucaramanga, con casi 700 mil habitantes vierte las aguas negras en el río de Oro, que por esta situación hoy es el tercer afluente más contaminado del país.

Pero el mapa hídrico de Santander está cada vez más afectado por la contaminación debido a la falta de tratamiento de las aguas de los centros poblados, un ejemplo es el icónico río Fonce, que incluso es escenario de deportes de aventura que mueven el turismo en la provincia guanentina, y que hoy está cobijado con una medida cautelar de protección ordenada por un juez por su alta contaminación.
Sin duda este debe ser un tema abordado en la Cumbre Internacional del Agua.
Como un primer paso, la Gobernación de Santander anunció que dentro de la agenda del evento se tiene prevista la firma de un acta de entendimiento para la protección del agua territorialmente, entre los gobernadores de Santander, Norte de Santander y Boyacá, y se esperaba que se contara con el compromiso del Gobierno nacional.
Por motivos de última hora los mandatarios regionales tampoco llegaron a la cumbre, pero se espera que puedan hacerlo el viernes en la segunda jornada del evento.




