Un nuevo golpe ambiental sacude a Barrancabermeja. En la vereda Patio Bonito, zona rural del corregimiento La Fortuna, un derrame de gasolina contaminó la quebrada El Zarzal, afluente directo de la ciénaga San Silvestre, uno de los ecosistemas más importantes del distrito petrolero.
El desastre ocurrió en la finca La Castellana y, según las primeras investigaciones, fue provocado por la instalación de válvulas ilícitas en los poliductos Galán–Chimitá y Galán–Sebastopol, operados por la empresa Cenit, filial del Grupo Ecopetrol.
La emergencia dejó más de mil peces muertos, entre ellos bocachicos, moncholos, viejitos y perras locas, cubrieron la superficie de la quebrada. Además, el derrame amenaza el corredor biológico del jaguar americano, el tigrillo y otras especies en peligro de extinción.
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“Estos humedales son vitales para la regulación hídrica y el equilibrio ecológico. Si la fauna silvestre consume esta agua contaminada, morirá. Estamos ante una tragedia ambiental que no puede repetirse”, advirtió Leonardo Granados, secretario de Ambiente y Transición Energética del Distrito.
El funcionario denunció que no se aplicó un protocolo especializado de rescate de fauna ni contención inmediata, lo que permitió que el combustible se extendiera por los humedales. “Este tipo de emergencias está atentando contra la biodiversidad y el potencial ecoturístico de la región”, enfatizó.
Ante la magnitud del daño, la Alcaldía de Barrancabermeja anunció que pedirá acciones inmediatas de control y vigilancia ambiental y la revisión del cumplimiento de los planes de contingencia de Cenit.
“Solicitaremos a la autoridad ambiental que abra un proceso sancionatorio y convocaremos a la Procuraduría Ambiental a una reunión urgente con las petroleras. No están cumpliendo con los protocolos de descontaminación que deben ser inmediatos. Aquí vamos a aplicar la norma: esto tiene que acabarse”, aseguró Granados.
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Por su parte, Cenit confirmó la instalación de las válvulas ilícitas y reportó la activación de su Plan de Emergencia y Contingencia (PEC). La compañía informó que desplegó un equipo técnico multidisciplinario, además de barreras mecánicas y oleofílicas en cinco puntos estratégicos para contener la propagación del combustible.
“Rechazamos estas acciones ilícitas y sistemáticas que ponen en riesgo la integridad de las comunidades, generan graves consecuencias al medio ambiente y afectan el desarrollo económico de la región y del país”, señaló Cenit en un comunicado oficial.
La ciénaga San Silvestre no solo alberga una rica biodiversidad: también es la principal fuente de agua para el consumo humano en Barrancabermeja. Por eso, el derrame genera preocupación entre ambientalistas y comunidades que temen una afectación prolongada del ecosistema.
Mientras avanzan las investigaciones, el Distrito exigió mayor control en la infraestructura petrolera y sanciones ejemplares contra los responsables de esta contaminación que vuelve a poner en riesgo el corazón ambiental del Magdalena Medio.




