Tras una investigación de más de un año, la Policía Metropolitana de Bucaramanga y la Fiscalía capturó a varios integrantes de la banda delincuencial ‘Los de la Quinta Estrella’, dedicados al hurto de motocicletas en la modalidad de halado, receptación y extorsión.
Según el reporte policial, la organización delinquía en varios sectores del área metropolitana de Bucaramanga.
Las autoridades lograron este golpe mediante cuatro diligencias de registro y allanamiento en Bucaramanga, Girón, Floridablanca y Aguazul (Casanare).
El operativo
Fueron capturados cuatro presuntos miembros de la banda, señalados de los delitos de concierto para delinquir agravado con fines extorsivos, hurto calificado en concurso homogéneo, receptación y extorsión.
Durante un año a través de diferentes actividades de Policía judicial y técnicas especiales de investigación criminal se pudo recopilar información para adelantar las órdenes de allanamiento para dar con la captura de los delincuentes.
«Estos delincuentes quedaron en evidencia en diferentes cámaras de seguridad durante la comisión de los hurtos motocicletas», detalló el general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
Halado y ‘taconeo’

El actuar delincuencial de esta banda criminal consistía en recorrer las calles en binomios en una motocicleta o vehículo, por los diferentes barrios del área metropolitana de Bucaramanga, en búsqueda de sus víctimas y una vez localizan la motocicleta a hurtar, uno de los delincuentes se acercaba mientras el otro vigilaba para no ser detectados por el propietario.
El siguiente paso que realizan los haladores era romper los seguros de la dirección del velocípedo, seguidamente realizaban una conexión directa en los cables del switch de la motocicleta, utilizando una herramienta modificada por ellos mismos, tipo pinza, o ganzúa, logrando encender directamente la motocicleta.
En los casos donde no es posible encender la motocicleta, el delincuente de la otra motocicleta con la cual cometen el hurto, se hace atrás de la motocicleta hurtada y con el pie se apoya sobre uno de los posa pie y la empujan, este procedimiento se denomina ‘taconeo’.
Negocio criminal
Es así que una vez la logran sacar del sitio donde la dejo el propietario la llevan hasta lugares denominados caletas que previamente ya han acordado y tienen todo preparado para que cuando llegue la motocicleta hurtada sea escondida de manera rápida, recibiendo ganancias por esta actividad entre $ 80.000 y $ 150.000.
Posteriormente con la colaboración de otros integrantes, conocidos como intermediarios, quienes tienen los contactos para localizar a los propietarios de los velocípedos hurtados, para coordinar la exigencia económica, con quienes negocian el precio por el denominado rescate. Dependiendo de la marca, cilindraje, modelo y estado de conservación del rodante, exigían entre $1.000.000 y $ 3.000.000.
Utilizaban un lenguaje agresivo y amenazante indicando que si no entregaban el dinero exigido desguazan o desaparecen el velocípedo, si llegaban a informar a las autoridades, y en los casos donde no se concretó la ejecución de la extorsión, procedían a desguazar las motocicletas y comercializaban las autopartes en los talleres ilegales.
En otros casos regrababan el número del chasis, motor y cambiaban la placa de las motocicletas para ser comercializadas como si estuvieran legales, a compradores incautos, con la finalidad de acumular beneficios económicos a través de la comisión de cada uno de estos delitos.
Los capturados fueron dejados a disposición de la fiscalía, quien será la encargada de presentarlos ante un juez para que les defina su situación judicial.
De la misma manera los capturados suman 17 medidas correctivas por comportamientos contrarios a la convivencia.
Durante lo corrido del año la Policía Metropolitana de Bucaramanga ha capturado a 37 personas por el delito de hurto a motocicletas y ha recuperado 358 motocicletas.



