La violencia irrumpió con fuerza la noche del sábado 27 de diciembre en el barrio La Cumbre, en Floridablanca, donde dos hombres fueron asesinados con apenas 35 minutos de diferencia y a pocos metros de distancia, en hechos que las autoridades asocian con sicariato y presuntos ajustes de cuentas.
El primer crimen se registró hacia las 8:15 de la noche en la calle 31 número 1E-55, en la verja de una vivienda. Allí fue atacado con arma de fuego Pablo Javier Gómez Tabarquino, de 34 años, quien había llegado al sector apenas tres días antes y se encontraba alquilando una habitación por días.
Según versiones preliminares entregadas por la comunidad, Gómez Tabarquino conversaba con los ocupantes de una motocicleta que llegaron al lugar. El diálogo habría derivado en una discusión, tras la cual uno de los sujetos desenfundó un arma y le disparó. La víctima murió en el sitio, mientras los agresores huyeron rápidamente.
Únase AQUÍ a nuestro WHATSAPP | TIK TOK | INSTAGRAM

El hombre presentaba una herida por arma de fuego en el cuello y otra en uno de sus hombros. Posteriormente, unidades de la Sijin confirmaron que registraba varias anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio (Spoa), entre ellas dos por estupefacientes en 2025 y dos más por homicidio en 2024.
Cuando las autoridades aún atendían este hecho, a las 8:50 de la noche se produjo el segundo asesinato, a escasos metros, frente a una vivienda ubicada en la calle 31 con nomenclatura 1-224. La víctima fue identificada como Junior Antonio Galíndez González, de 31 años.
De acuerdo con el reporte oficial, Galíndez González se encontraba frente a su residencia cuando dos hombres en motocicleta se acercaron y, sin mediar palabra, uno de ellos le disparó en repetidas ocasiones. El hombre falleció en el lugar debido a la gravedad de las heridas.
RECOMENDAMOS: Únase aquí al canal de YouTube de Metropolitano y active las notificaciones

La víctima recibió impactos de bala en el costado izquierdo de la espalda, el brazo izquierdo, la cabeza y el mentón izquierdo. Registraba una anotación en el Spoa por porte de armas de fuego en 2024.
En el sitio del segundo crimen fueron hallados dos proyectiles y cuatro vainillas calibre 9 milímetros. Las autoridades adelantaron entrevistas a testigos y la revisión de cámaras de seguridad del sector para establecer si ambos homicidios están relacionados y dar con el paradero de los responsables.
Por ahora, la principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a hechos de sicariato y ajustes de cuentas, mientras la comunidad del barrio La Cumbre permanece atemorizada por la escalada de violencia registrada en una sola noche.




