El Ejército Nacional abrió oficialmente la convocatoria para el primer contingente de 2026, una oportunidad dirigida a jóvenes entre los 18 y 24 años que estén interesados en prestar el servicio militar y acceder a beneficios económicos, educativos y sociales establecidos por la ley.
El anuncio fue realizado por el coronel Jorge Enrique Pinilla Silva, comandante de la Zona 5 de Reclutamiento, quien invitó a los interesados a iniciar el proceso de incorporación y resolver de manera directa cualquier inquietud relacionada con los requisitos legales y las etapas del trámite. Para Santander habilitaron 1.790 cupos, de los cuales 189 serán para mujeres.
En el caso de Santander, los aspirantes pueden comunicarse en Bucaramanga a la línea 320 393 39 55 y en Barrancabermeja al número 320 832 20 38, donde recibirán información detallada sobre el proceso de selección y fechas de incorporación.
RECOMENDAMOS: únase aquí al canal de WhatsApp de METROPOLITANO
#Bucaramanga | El Ejército Nacional lanzó la estrategia de incorporación del primer contingente 2026. En Santander hay 1.790 cupos con servicio voluntario, bonificación mensual y formación para jóvenes.
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) February 2, 2026
En la región hay 189 cupos para mujeres. pic.twitter.com/xchy5SxQsB
A nivel nacional, el servicio militar continúa siendo una de las principales puertas de acceso para miles de jóvenes que buscan una alternativa de formación, estabilidad y experiencia laboral. Cada año, el Ejército incorpora a decenas de miles de ciudadanos en todo el país, en el marco de una política que combina servicio voluntario, enfoque social y proyección educativa.
Quienes sean seleccionados para el contingente 2026 contarán con una bonificación mensual definida por la ley, además de acceso a servicios de salud, alojamiento y alimentación durante el tiempo de servicio. También podrán obtener descuentos en instituciones de educación superior y participar en convenios de formación técnica.
Otro de los beneficios clave es que el tiempo de servicio militar es computable para pensión y cesantías en el sector público, un aspecto que ha ganado relevancia entre los jóvenes que ven en esta experiencia una opción para fortalecer su proyecto de vida y futuro laboral.




