El sector gastronómico en Santander atraviesa uno de sus momentos más difíciles. Así lo advirtió Jaime López Mejía, presidente de Acodrés, al revelar que al menos 45 restaurantes podrían cerrar durante el primer semestre del año, como consecuencia de una combinación de factores económicos que hoy ponen en jaque la sostenibilidad de estos negocios.
Según el dirigente gremial, la proyección hace parte de una tendencia nacional preocupante: solo en 2025 cerraron cerca de 2.100 establecimientos en Colombia. Aunque estos cierres no siempre implican la desaparición de las marcas, sí reflejan reestructuraciones forzadas que afectan directamente el empleo y la estabilidad del sector.
López Mejía explicó que cada restaurante genera entre cinco y seis empleos en su etapa inicial, y hasta 25 puestos de trabajo en formatos más grandes. Por ello, el cierre de 45 establecimientos en Santander tendría un impacto significativo en el mercado laboral, especialmente entre jóvenes y adultos que encuentran en la gastronomía una fuente clave de ingresos.
El presidente de Acodrés señaló que la crisis responde a un “cóctel” de variables: el aumento de los servicios públicos, especialmente de luz y gas; el alza de los arriendos; la reducción de la jornada laboral; el pago anticipado de horas nocturnas y el incremento del salario mínimo, en un sector que opera mayoritariamente en horarios nocturnos.
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Aunque aclaró que el gremio respalda los salarios dignos, advirtió que las medidas se han adoptado sin un equilibrio que compense a los empresarios. “No es victimización, es una falta de estabilidad en costos como tributación, servicios y arriendos, que hace inviable el modelo”, sostuvo.
En los primeros días del 2026 varios gerentes de restaurantes, en el área metropolitana de Bucaramanga, han anunciado su cierre, ante las dificultades económicas que arrastran desde el año pasado. Otros, para sostenerse, consideran varias alternativas para seguir laborando, pero con menos personal.
La situación afecta no solo al área metropolitana de Bucaramanga, sino también a municipios como Barrancabermeja, San Gil, Málaga y Barbosa. Pese a las alertas elevadas al Gobierno Nacional, Acodrés asegura que no ha recibido respuestas concretas y reiteró su propuesta de reducir de manera transitoria dos puntos del impuesto al consumo para mitigar la crisis.
Actualmente, Santander cuenta con cerca de 11.200 establecimientos gastronómicos que generan más de 50.000 empleos formales e informales. Desde el gremio insisten en que proteger al sector es clave para preservar el empleo y el crecimiento de una industria que posicionó a Colombia como referente gastronómico en América Latina.




