El abogado santandereano Gerardo Martínez Martínez comparte con la audiencia de METROPOLITANO su análisis del acontecer político con un particular estilo, en décimas.
Las décimas de Gerardo Martínez Martínez – 3 de octubre de 2025
“Michín dijo a su mamá
voy a volverme pateta
y el que a impedirlo se meta
en el acto morirá”
“El gato bandido” (Parodiando a Pombo)
Petrín dijo a su mamá:
“ir a batalla es mi meta
y el que a impedirlo se meta
un gran fascista será”.
Pronto a Palestina irá
para jugarse la vida
y asi buscar la salida
a la matanza inaudita
porque a todos nos concita
atajar al genocida.
Tengo lista la cachucha,
botas, fusil y bufanda;
voy a liquidar la banda
que a la humanidad no escucha.
Mi euforia en USA es mucha:
“eme aliste metralleta,
porque no acepto la treta
de que, hoy, son pacifistas;
el que no aparezca en listas
para el contrato, se veta”.
En las calles neoyorquinas
invitó a la rebelión
contra Trump y su misión,
expresando mil inquinas.
Cuando al otro determinas,
la riposta nunca avisa;
y ellos, con amplia sonrisa,
en castigo a pilatuna,
con rigor, una por una,
fueron quitando las visas.
Siempre surge el solidario,
Benedettista lambón,
que grita: ¡mande patrón!
con su tono de falsario.
Lealtad de mercenario
que solo defiende el puesto.
Bolívar no está dispuesto
ni siquiera a discutir,
porque él aspira a vivir
con los gringos, otro resto.
Por lo mismo, al fin de cuentas,
no alistaron los pertrechos
y era falso estar arrechos
por las supuestas afrentas.
Cuando las bolas no sientas,
en el frente de batalla,
aceptarás que no hay talla,
y era por aparentar:
si el jefe deja de hablar
corren a tirar la toalla.
Al final, como Michín,
un valiente de impostura,
cuando vio la cosa dura
se le murió el paladín.
Asi le llegó su fin,
con la cara desinflada,
el megáfono en bajada;
mucha vitrina arrogante,
pero, como el mal amante,
de aquello, nada de nada.
Diatribas ministeriales
Tal para cual
Se trenzaron en disputa
Benedetti y Montealegre,
bueyes viejos de pesebre,
con la dignidad enjuta.
La democracia se enluta
y arrecia la comezón,
para reír de emoción:
si se acusan de bandidos,
fantoches y malnacidos,
ambos tienen la razón.
Claro, ¡qué barbaridad!
Insultarse es desafuero,
que solo devela el fuero,
de arrogancia y vanidad.
Pero, de verdad, verdad,
de esos ministros patanes,
solo quedan los desmanes
que alimentan sus rencores:
ya no parecen doctores,
solo costosos truhanes.
¿por qué no echan a esos manes
que riñen a dentelladas,
con mandíbulas dentadas
como si fueran caimanes?
Aunque el poder tenga afanes,
la serenidad impetro.
A groserías vade retro,
y que guachadas no emulen;
al menos que disimulen
que están imitando a Petro.
ÑAPAS
1.- Hacer caso
La gestión del encargado
parece no será larga.
Ya varios lo han acusado
de que va a dejar legado:
“hacer caso al que lo encarga”
2.- Colados
De consultas resultados
sospecho no saldrán bien.
Aunque estén muy regulados
ya tiene tantos colados
como listas del SISBEN.
3.- Nada que ver
Se agitan candidaturas
en éste mi Santander.
Son tantas las de impostura,
que se advierte con premura:
“tocará pagar por ver”.



