La presencia del Ejército de Liberación Nacional (Eln) en la zona donde fue raptada la joven Yuliana Lindarte Rolón, de 20 años, ha puesto a este grupo guerrillero como principal sospechoso de la retención ilegal, según confirmaron fuentes policiales a medios locales. El secuestro ocurrió el pasado domingo en la vereda La Mutis, en el municipio de Los Patios, Norte de Santander, región donde la guerrilla tiene influencia histórica.
Según información preliminar, al menos seis hombres armados irrumpieron en una finca familiar, el domingo pasado, a las 11:25 a. m. y, tras intimidar a la víctima con fusiles, la obligaron a abordar una camioneta Toyota TXL blanca de placas IEQ-456, propiedad de la familia. La escena quedó registrada por una cámara de seguridad que muestra a la joven descendiendo del segundo piso de la vivienda, llorando y siendo forzada a subir al vehículo.
Yuliana es hija de un reconocido empresario minero y madre de una niña de tres años. Su rapto ha causado conmoción en la sociedad de Cúcuta y Los Patios, no solo por la violencia del hecho, sino por el temor de que haya sido trasladada a territorio venezolano por una de las múltiples trochas ilegales que cruzan la frontera.
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#Cúcuta l En una cámara de seguridad quedó registrado el momento en el que un grupo de hombres armados secuestró a una joven de 20 años, en una finca situada en zona rural de Los Patios, en el área metropolitana. pic.twitter.com/08WINBKjk3
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) June 23, 2025
La zona rural donde ocurrió el secuestro está a solo seis kilómetros de La Garita, en una vía rodeada por fincas, granjas avícolas y terrenos ganaderos, lo que facilitó el ingreso y salida de los secuestradores sin ser detectados.
Aunque las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial, unidades del Gaula de la Policía y del Ejército Nacional mantienen operaciones de búsqueda y verificación en el área para evitar que la joven sea conducida a territorio venezolano. El caso es manejado con total reserva.
El secuestro de Yuliana Lindarte se suma a una serie de raptos que han generado alarma en Norte de Santander. En abril, el empresario Gonzalo Enrique Arenas fue interceptado en la vía hacia San Faustino por hombres armados, en un hecho en el que también se sospecha del Eln. Arenas permanece desaparecido.

Ese mismo mes, el 9 de abril, fueron secuestrados los soldados profesionales Julián Reinel Sáenz y Yilmer Andrés Coral, mientras cumplían misiones de inteligencia cerca de la cárcel Modelo de Cúcuta. Días después, el Frente Camilo Torres Restrepo del Eln confirmó que los uniformados estaban en su poder.
Estos casos refuerzan las sospechas de que la guerrilla ha reactivado el secuestro como estrategia de presión y control territorial, justo cuando el Gobierno mantiene una mesa de diálogos de paz con esa organización.
La semana pasada, durante su visita a Cúcuta, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, expresó su preocupación por el repunte del secuestro en el área metropolitana y aseguró que se reforzarán las operaciones para evitar que este delito vuelva a convertirse en una herramienta sistemática del crimen organizado.



