Más de 40 artistas formadores, gestores culturales y sabedores de Norte de Santander participaron en un encuentro binacional que reunió a maestros de Colombia y Venezuela con el propósito de fortalecer los procesos pedagógicos que se desarrollan a través del programa Artes para la Paz. Durante tres días, la Casa Museo del General Santander, en Villa del Rosario, se convirtió en escenario de intercambio de conocimientos, música y experiencias que buscan transformar la enseñanza artística en las regiones.
El denominado ‘Encuentro Pedagógico Binacional de la Música y la Palabra’ congregó a académicos del Sistema Nacional de Orquestas, Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela y del Plan Nacional de Música para la Convivencia de Colombia, quienes compartieron metodologías innovadoras dirigidas a enriquecer el trabajo de los formadores que acompañan a niños, niñas y jóvenes en distintos municipios del departamento.
Coplas, versos, canciones, juegos musicales y ejercicios de creación colectiva marcaron la agenda de las jornadas, diseñadas para entregar herramientas dinámicas y creativas que permitan hacer más atractivos los procesos de aprendizaje en las aulas y espacios culturales. La apuesta fue demostrar que el arte puede convertirse en un puente para fortalecer la convivencia y el desarrollo integral de las nuevas generaciones.
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Los participantes destacaron el valor de la experiencia. Leidy Johana Parada Gutiérrez, artista formadora en música en Salazar de las Palmas, aseguró que cada taller representó una oportunidad para adquirir nuevas herramientas que ahora llevará a sus estudiantes. Según expresó, las actividades dejaron enseñanzas que enriquecerán sus clases y fortalecerán el trabajo artístico que desarrolla en su municipio.
Una percepción similar compartió Andrés Camilo Contreras Gamboa, formador en Pamplona, quien encontró en los talleres de coplas, escritura y creación musical nuevos recursos para complementar los proyectos pedagógicos que actualmente adelanta con sus alumnos. Además, resaltó que las metodologías aprendidas permiten abordar la enseñanza desde enfoques más creativos y participativos.
El encuentro se realizó en el marco del memorando de entendimiento suscrito entre Colombia y Venezuela para impulsar acciones conjuntas en materia cultural. Jorge Sossa, coordinador del Grupo de Música del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, explicó que esta es la segunda experiencia de este tipo desarrollada en el país y que su objetivo principal es fortalecer las capacidades pedagógicas de los formadores mientras se consolidan los lazos culturales entre ambas naciones.
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Durante las sesiones se abordaron temas relacionados con iniciación musical, manejo de instrumentos, recursos didácticos, trabajo vocal, versificación, décimas, redondillas y otras expresiones tradicionales que forman parte del patrimonio cultural compartido. Estas herramientas, según los organizadores, permitirán enriquecer los procesos de formación artística que se desarrollan en las comunidades.
La maestra venezolana Verónica Useche destacó que gran parte de la propuesta pedagógica estuvo centrada en el uso del juego como estrategia educativa. Explicó que estas dinámicas facilitan la integración de los estudiantes, fortalecen habilidades psicomotoras y permiten desarrollar competencias musicales de manera divertida y efectiva, especialmente entre niños, niñas y jóvenes.
La directora de Artes para la Paz, Angélica Mora Dionisio, resaltó la articulación entre la Universidad Industrial de Santander, el Ministerio de las Culturas y el programa, al considerar que estos espacios dejan capacidades instaladas en los territorios y fortalecen la gestión cultural regional. El encuentro concluyó con un ensamble coral acompañado por cuerdas pulsadas y flautas, cerrando una experiencia que reafirmó el papel del arte como herramienta de convivencia, memoria y construcción de paz. Actualmente, Artes para la Paz tiene presencia en 726 municipios de Colombia y ha impactado a más de 538.000 personas en todo el país.




