La inestabilidad del terreno en un sector de la Ruta del Cacao, una problemática recurrente desde hace más de una década, volvió a poner en pausa el tramo vial entre Bucaramanga y Barrancabermeja. Esta vez, la intervención se detuvo por un nuevo deslizamiento de tierra que afectó cerca de 300 metros del corredor, específicamente en la Unidad Funcional 8.
Este miércoles, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, y el director de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Óscar Torres, realizaron un recorrido por la zona afectada, con el fin de revisar posibles alternativas para retomar la construcción en ese punto crítico.
“Lo que encontramos en este tramo es una falla geológica activa. La concesión detectó además un cuerpo de agua subterráneo, lo que complica aún más la estabilidad del terreno”, explicó Torres, quien aseguró que se enviaron estudios técnicos a Canadá para evaluar la viabilidad de una solución definitiva.
Únase AQUÍ al canal de WhatsApp de METROPOLITANO y reciba en su celular nuestras mejores historias
#Santander l Funcionarios de la @ANI_Colombia y la @GobdeSantander recorrieron el tramo de la vía Bucaramanga-Barrancabermeja que se ha afectado con movimientos de masa generados por una falla geológica que no ha permitido terminar obras en la Ruta del Cacao. pic.twitter.com/biGUfUfKRg
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) June 5, 2025
Los resultados de esos análisis internacionales se esperan en un plazo de tres meses. Con base en ellos, se definirá si se requieren nuevos estudios de impacto ambiental o si es posible intervenir directamente en la zona con las licencias vigentes.
Una de las opciones sobre la mesa es la construcción de un viaducto que permita salvar el tramo afectado y conectar los puntos interrumpidos. “Estamos evaluando todas las alternativas, porque esta vía es fundamental para Santander y no puede seguir postergándose”, manifestó el gobernador Díaz Mateus.
En caso de que se autorice la intervención sin mayores restricciones ambientales, la concesión estima que la obra podría estar lista en unos ocho meses. Sin embargo, si los estudios determinan que se necesita una evaluación de impacto ambiental más compleja, los tiempos se extenderían considerablemente.

Este sector ya ha sido objeto de múltiples cierres y retrasos en años anteriores debido al constante movimiento de masa, un problema ampliamente documentado. La Ruta del Cacao, que busca mejorar la conexión entre el área metropolitana de Bucaramanga y el Magdalena Medio, se ha visto impactada por esta falla geológica desde la etapa de diseño.
La ANI y el Gobierno departamental insisten en que se trata de una prioridad para el desarrollo logístico de la región, pero la naturaleza del terreno sigue siendo un obstáculo difícil de sortear. Por ahora, todo depende del análisis técnico y ambiental que se espera conocer antes de septiembre.




