Ante un juez de control de garantías la Fiscalía Décima adscrita a la Unidad de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual, Caivas, imputó cargos a Julio César González García, exfuncionario de alto nivel en la Alcaldía de Floridablanca durante el gobierno del alcalde Miguel Ángel Moreno.
González García se desempeñó como director del Banco Inmobiliario de Floridablanca, BIF, entidad donde también estuvo envuelto en varias controversias por cuestionamientos a su gestión.
El pasado 8 de mayo la Fiscalía le imputó cargos por los delitos de acoso sexual y discriminación de género contra una mujer que había ingresado como funcionaria de carrera administrativa en el instituto descentralizado y denunció haber sido su víctima.
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METROPOLITANO tuvo acceso a la diligencia judicial llevada a cabo ante el Juez Séptimo Penal con funciones de Control de Garantías en la cual el ente acusador expuso la acusación en contra González García, quien negó los cargos
Sin embargo, con el ánimo de preservar su imagen, dignidad y evitar una revictimización, este medio aclara que modificará el nombre de la denunciante.
Según el expediente judicial, los hechos se remontan a julio de 2020 cuando *Mercedes* tomó posesión como funcionaria del Banco Inmobiliario de Floridablanca, BIF, tras haber ganado un concurso de méritos.
En dicho cargo *Mercedes* tuvo como jefe directo a Julio César González, quien en ese momento se desempeñaba como secretario general del BIF, por lo que fungía como su jefe inmediato y evaluador de su desempeñó en la entidad.
Las acusaciones presentadas contra Julio César González García detallan un patrón de acoso sexual y laboral.
Según el informe de la Fiscalía, a partir de julio de 2020, González, en su rol como Secretario General y posteriormente Director General, lanzó comentarios inapropiados sobre el físico de su subalterna, escalando a sugerencias sexuales explícitas y solicitudes de actos sexuales no consentidos por parte de la víctima.
«A partir de Julio de 2020 cuando *Mercedes* se posesionó en el cargo que había logrado por concurso de méritos, Julio César González García, en calidad de Secretario General de la entidad, y como su evaluador y jefe, empezó a coquetearla, haciéndole comentarios como: “tienes unas piernas muy bonitas”, “como te queda lindo ese vestido”, “que tenía los pies muy bonitos”», se lee en la acusación de la Fiscalía.

Sin embargo, las insinuaciones no habrían parado allí y con el pasar del tiempo los comentarios escalaron de tono, incluyendo preguntas sobre su manera de vestir y sugerencias de tocamientos con connotación sexual.
“Con el pasar de las semanas los comentarios fueron subiendo de tono, a las 7:00 de la mañana la llamó un día y le preguntó “¿qué pijama tienes puesta, es vaporosa o no?, igualmente empezó a citarla a su oficina todos los lunes para que le diera un reporte semanal de su trabajo, aprovechando que se encontraban trabajando desde casa por la pademia y en dichas reuniones a puerta cerrada le decía como “que si se deja tocar la rodilla prolongadamente podría llegar a un orgasmo”, agregó la Fiscalía en la imputación.
Aunque *Mercedes* guardó silencio con respecto a los acosos recibidos, con la esperanza de que con el pasar del tiempo González perdiera el interés, los hostigamientos fueron subiendo de tono, más aún, cuando en marzo de 2021, el exalcalde de Floridablanca Miguel Ángel Moreno designó a González como director del Banco Inmobiliario, en reemplazo de Álvaro Rueda, quien renunció para aspirar a la Cámara de Representantes.
En el nuevo cargo y con control total sobre todo el funcionamiento y personal del BIF, González habría incrementado los acosos contra la funcionaria, con palabras y propuestas cada vez más explícitas.
«Para el mes de marzo de 2021 al ser nombrado Director General del Banco Inmobiliario, y siendo ella subalterna tenía contacto permanente con el mencionado, y aprovechaba para hostigarla con comentarios como que la llamaba a su oficina y se sentara en su puesto revisarle algo en su equipo de cómputo y al oído le decía “quiero darte por el c**o”, expuso la Fiscalía en la imputación.
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Acoso sexual y laboral
Ante el rechazo de la funcionaria a las proposiciones de González, la situación degeneró en acoso laboral, con insultos, asignación de tareas ajenas a sus funciones y descalificaciones públicas y privadas.
Los documentos evidencian que las acciones del presunto agresor fueron persistentes y sistemáticas, aprovechándose de su posición de poder y creando un ambiente de discriminación y violencia de género para con la víctima.
«Como la víctima no quiso acceder a sus insinuaciones, González comenzó a insultarla a ponerle trabajos que no estaban dentro de sus funciones, como llevarle los tintos, llevarle el desayuno, cuando algo no le gustaba le decía que era una bruta, que estaba sorda, porque no le entendía las funciones, demeritando sus capacidades cognitivas y cuando ella le reclamó que no la gritara y menos en público le dijo que si no quería que le llamara la atención en público pues que tocaría en privado, que la sentaría en las piernas y le daría unas nalgadas, y en seguida le asestó una palmada por la cola«, relató el fiscal del caso.

Entre los distintos actos de hostigamiento y acoso el exdirector de Banco Inmobiliario de Floridablanca le habría dicho a la víctima que quería tener sexo oral.
«Le comentó que había leído en los guinnes records de cuantos litros de semen se podía tomar una mujer en un día, que el era hijo único y que su única fantasía sexual era tener una hermana para tener relaciones sexuales con ella, le hacía preguntas de tipo sexual, como qué tipos de juguetes sexuales usaba o había utilizado, que si sostenían relaciones sexuales ella se dejaría escupir la cara«, se detalla en la acusación de la Fiscalía.
Al negarse a aceptar sus persistentes invitaciones y asedios, todos de connotación sexual, González habría pasado al acoso laboral, llamándola por fuera de su horario de trabajo de manera constante, en vacaciones, los fines de semana, festivos, para tratarla de manera indigna e insultarla.
Los delitos
Ante las graves denuncias la Fiscalía Décima adscrita a la Unidad de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual, Caivas, le imputó a Julio César González los delitos de acoso sexual agravado y discriminación de género.
El exdirector del Banco Inmobiliario de Floridablanca no aceptó los cargos endilgados en su contra.
De hecho, en varias entrevistas González García ha negado haber acosado sexualmente a alguna persona y desestimó los señalamientos en su contra.
“De manera rotunda digo que jamás he acosado a nadie, jamás en mi vida he acosado ni laboral ni sexualmente a ninguna persona, hombre o mujer, es un acto que rechazo y denigro. Si se detienen a estudiar mi hoja de vida, que estudien mi tema de trabajo en la universidad, en mis estudios superiores, sobre qué tema trabajé y con eso ustedes se dan cuenta de qué tipo de persona soy”, dijo el exfuncionario en una entrevista con la emisora Blu Radio.
El Juzgado Séptimo Penal de Garantías negó la petición elevada por la Fiscalía para realizar una búsqueda selectiva en base de datos de los dispositivos móviles de Julio César González. El juez negó la solicitud al no encontrar relación o pertinencia entre lo que se pretendía buscar y el proceso.
Investigación disciplinaria
La imputación de cargos en contra de Julio César González se suma al juicio disciplinario que la Procuraduría Provincial de Instrucción de Bucaramanga inició en contra del exfuncionario, por la presunta comisión de conductas constitutivas de acoso sexual.
La Procuraduría General de la Nación también le formuló cargos por utilizar términos irrespetuosos y ultrajantes en su relación laboral con una subalterna, a quien le expresaba comentarios obscenos, denigrantes y morbosos que, posiblemente, atentaron contra su integridad moral, libertad sexual y dignidad humana.
Según la Procuraduría, los supuestos comportamientos que el exfuncionario desplegaba contra la mujer habrían afectado su entorno laboral, familiar y social, y podrían enmarcarse como manifestaciones de violencia basada en género.

La Procuraduría Provincial de Instrucción de Bucaramanga calificó, provisionalmente, la falta del exdirectivo como gravísima a título de dolo, al considerar que González García sabía y conocía que “debía observar una conducta proba e integra ante el cumplimiento de las normas legales que regulan su actuar”.
Por último, el órgano de control recordó que el Estado debe propender por proteger y garantizar el respeto por la integridad personal y moral de las mujeres, en el marco de los enfoques diferenciales de género, y señaló que una vez surtida la etapa de instrucción, el expediente se remitirá al despacho de juzgamiento correspondiente.




