Durante su intervención en el Foro Ciudad Sostenible organizado por Metropolitano, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, advirtió sobre los graves rezagos que afronta el departamento en materia ambiental y de infraestructura básica. En su diagnóstico, insistió en que alcanzar ciudades y territorios sostenibles exige más que voluntad política: requiere una verdadera «acción unificada» que articule esfuerzos entre gobierno, empresas, academia y ciudadanía.
Uno de los principales focos de su mensaje fue el tratamiento de aguas residuales, un problema estructural que afecta al 50% de los municipios de Santander, incluyendo Bucaramanga. El mandatario denunció que, pese a los discursos ambientalistas, más del 35% de las aguas servidas de la capital departamental se vierten sin tratamiento al río de Oro, afectando a miles de campesinos río abajo.
«Cuidamos el páramo de Santurbán, pero olvidamos las plantas de tratamiento. Nadie habla de eso porque no da votos”, afirmó Díaz en la actividad realizada en Neomundo, al criticar la falta de inversión en infraestructura sanitaria. Anunció que su administración trabaja en al menos 41 proyectos para corregir esta situación, y propuso a las corporaciones ambientales redirigir recursos hacia soluciones reales en saneamiento.
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#CiudadSostenible2025 | "Nuestro plan de desarrollo y cada decisión que se toma en el gobierno departamental tiene una orientación hacia la sostenibilidad"
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) June 19, 2025
Durante su intervención en el primer gran encuentro por la sostenibilidad regional, el gobernador @GralJuvenalDiaz destacó… pic.twitter.com/VeE8iTHB5s
El gobernador también cuestionó la pérdida de ingresos por regalías debido a la política nacional de no exploración de hidrocarburos, la cual —según dijo— le ha significado a Santander una disminución de $360 mil millones en recursos en cuatro años. «Eso nos impide avanzar en sostenibilidad económica y limita las inversiones necesarias para proteger el medioambiente”, explicó.
Otro punto crítico fue la movilidad. Díaz Mateus mencionó los efectos negativos de la parálisis del proyecto C1-C2 y la falta de alternativas viales que obligan a miles de vehículos pesados a cruzar por el corazón de Bucaramanga, generando contaminación visual, auditiva y atmosférica. Como solución, anunció que el Anillo Vial Externo Metropolitano será ampliado a doble calzada, con licencia ambiental ya radicada y obras financiadas por valorización.
En cuanto a movilidad limpia, el gobernador aseguró que firmará un convenio con la empresa Naturgas para transformar los taxis de Bucaramanga a gas natural. Se estima que de los 7.200 taxis en circulación, el 50% ya opera con este combustible. La meta es cubrir la totalidad sin que los conductores tengan que asumir altos costos.
De igual forma, indicó que se iniciarán conversaciones con empresas transportadoras como Copetrán para implementar buses a gas en reemplazo de los de ACPM, que son responsables de buena parte de los gases de efecto invernadero. «En el país el transporte emite el 13% de estos gases; en Santander, el 42%. Es una cifra alarmante«, enfatizó.

Además, destacó inversiones por $28 mil millones en paneles solares para colegios y edificios públicos, y la construcción de una planta de energía de 10 megavatios en Cimitarra, como parte del giro hacia energías limpias. Estas iniciativas buscan reducir la huella de carbono y aliviar el gasto público en servicios.
Díaz también defendió la creación de una marca región que fortalezca el turismo responsable, convoque inversión con propósito y refuerce la identidad territorial. Y reiteró su compromiso con el cuidado de ecosistemas estratégicos como Santurbán y la Serranía de los Yariguíes, aunque pidió que el debate ambiental no sacrifique el desarrollo.
«El medioambiente debe cuidarse en armonía con el bienestar humano. No podemos condenar a la gente a la pobreza por decisiones caprichosas«, concluyó el mandatario, quien llamó a la articulación de sectores para que la sostenibilidad no se quede en el discurso.




