La intervención forense en el Cementerio Central de Convención (Norte de Santander) volvió a poner en primer plano la dimensión de la desaparición forzada en el Catatumbo, tras la recuperación de diez cuerpos que podrían corresponder a víctimas del conflicto armado en esta región de Norte de Santander.
El hallazgo es resultado de las acciones que adelanta la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en ese municipio, como parte del plan regional de búsqueda Catatumbo, enfocado en esclarecer el paradero de cientos de personas desaparecidas durante décadas de violencia.
Los restos recuperados fueron trasladados al Instituto Nacional de Medicina Legal, entidad encargada de realizar los procesos de identificación plena y establecer si, efectivamente, se trata de víctimas del conflicto armado.
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Desde la UBPD explicaron que, a diferencia de otros casos, estos cuerpos no cuentan con una “identidad orientada”, es decir, no corresponden a personas previamente identificadas y no reclamadas, lo que hace más complejo el proceso de esclarecimiento.
Las labores en el camposanto comenzaron en octubre del año pasado, luego de investigaciones orales y documentales que permitieron identificar dos sectores del cementerio con alto interés forense, donde se presume que podrían encontrarse restos de cerca de 50 personas desaparecidas.
Según la información recopilada por la entidad, las víctimas habrían desaparecido en un periodo de 23 años, entre 1993 y 2016, con una mayor concentración de casos entre 2000 y 2004, época marcada por la fuerte presencia de guerrillas y estructuras paramilitares en el territorio.
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Sobre el origen de las personas inhumadas, la UBPD indicó que la mayoría de los cuerpos no identificados y de los identificados no reclamados habrían sido trasladados desde zonas rurales del Alto Catatumbo, como Ocaña, El Carmen, Hacarí, El Tarra, San Calixto y Teorama.
“Cada cuerpo recuperado representa un paso en la dignificación de la memoria de las personas desaparecidas y en el alivio del sufrimiento de sus familias”, señaló Yosmar Rodríguez, investigadora de la UBPD en Norte de Santander.
La intervención contó con el apoyo de la Diócesis de Ocaña, la parroquia San José de Convención, la Alcaldía municipal, la Personería, la Mesa de Víctimas, organizaciones sociales, juntas de acción comunal y familias buscadoras.
La Unidad de Búsqueda anunció que durante este año continuará con las labores en otros sitios de interés forense del municipio y en el resto de localidades que hacen parte del plan regional Catatumbo, tanto en Norte de Santander como en el sur del Cesar.
Actualmente, en Norte de Santander se reportan 5.793 personas desaparecidas, de las cuales 1.319 están asociadas directamente a la región del Catatumbo, una de las zonas más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.



