Aunque el inicio del año suele estar marcado por jornadas secas, las autoridades ambientales y de gestión del riesgo advirtieron que febrero podría traer un aumento en las lluvias en Bucaramanga y otros municipios de Santander, un escenario que obliga a reforzar las medidas de prevención.
La Oficina para la Gestión del Riesgo de Bucaramanga informó que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales( Ideam) ha emitido alertas por posibles variaciones en las condiciones climáticas, pese a que enero y febrero históricamente registran menores niveles de precipitación en el país.
Didier Rodríguez, director de la entidad, explicó que los reportes técnicos indican la probabilidad de periodos con lluvias más intensas. “Históricamente estos meses son de menos lluvias, sin embargo el Ideam ha advertido que pueden presentarse aumentos en las precipitaciones”, señaló.
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Ante este panorama, el funcionario hizo un llamado a la ciudadanía para adoptar medidas preventivas. “Es fundamental que actuemos con prevención y tengamos en cuenta los protocolos establecidos, con el objetivo de salvaguardar la vida y la integridad de los ciudadanos”, afirmó.
Rodríguez también indicó que se mantiene un monitoreo constante de las condiciones climáticas en la capital santandereana. Según precisó, hasta el momento no se han reportado afectaciones por lluvias, aunque las autoridades esperan que esta situación se mantenga durante los próximos días.
Entre las principales recomendaciones se encuentra estar atentos a los canales oficiales de información, evitar arrojar basuras en calles, alcantarillas y quebradas, y reportar cualquier emergencia o situación de riesgo a los organismos de socorro.
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El llamado a la prevención también se extiende a Barrancabermeja, donde las lluvias recientes en distintas regiones del país llevaron a que el municipio entrara en alerta amarilla por el aumento del nivel del río Magdalena.
De acuerdo con el seguimiento diario de las autoridades distritales, el río alcanzó los 3,5 metros, tras presentar un comportamiento variable durante enero y una tendencia sostenida al alza en los últimos días. La alerta se activó luego de una advertencia del Ideam, que recomendó reforzar la vigilancia en las zonas cercanas a la ribera del Magdalena ante el riesgo de crecientes.
Con la alerta amarilla vigente, los organismos de socorro permanecen en vigilancia permanente y listos para atender posibles inundaciones en sectores ribereños. Las autoridades pidieron a las comunidades cercanas al río reportar de inmediato cualquier incremento significativo del nivel del agua o situación de riesgo.




