La tensión política entre los gobiernos departamental (Gobernación de Santander) y la administración local en Bucaramanga, con el beltranismo nuevamente en el poder, que comenzó a mediados de este año y se agudizó con la campaña para las elecciones atípicas, se mantiene.
Este lunes se confirmó la renuncia irrevocable del recién nombrado gerente general de Neomundo Centro de Convenciones, Tomás León Mendoza, que hizo pública su carta de dimisión, en la que se lee entrelíneas que la relación del gobernador Juvenal Díaz y el nuevo alcalde, Cristian Portilla, heredero del caudal electoral del exalcalde Jaime Beltrán, sigue fracturada.
León se había posesionado en el cargo hace apenas 38 días, tras la salida de la exgerente Tatiana Pardo Peinado, a quien se le terminó su contrato justamente durante el gobierno por encargo que tuvo el alcalde Eduard Sánchez, designado por el gobernador, tras la anulación de la elección de Jaime Beltrán por doble militancia.
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CONTEXTO: Tomás León, nuevo gerente general de Neomundo

La salida de Pardo tuvo mucho ruido, toda vez que llevaba tres años a la cabeza del centro de convenciones, con el reconocimiento de gremio del turismo regional y la misma junta directiva de la corporación por el repunte que había venido teniendo el escenario en los últimos años y su posicionamiento a nivel nacional.
El entonces alcalde Sánchez (director de Gestión del Riesgo de la Gobernación), que tuvo un periodo de encargo de un mes, y su jefe el gobernador, hicieron valer en ese momento sus mayorías en la junta directiva de Neomundo para poner gerente, el proceso fue expedito y León Mendoza llegó al cargo.
León llegó a la gerencia de Neomundo con espejo retrovisor, sorprendiendo con advertencias de que lo que había encontrado era una entidad con un preocupante déficit financiero.
Polémico relevo en la gerencia
El proceso de cambio de gerente de Neomundo, que definitivamente ha ganado relevancia regional como epicentro del turismo de convenciones, aunque se hizo en el momento en que se podía administrativamente, fue visto por varios sectores como una jugada política del gobierno departamental. León venía de la entraña de la administración Díaz Mateus, había sido secretario de Turismo y asesor de despacho.
Hoy, sorpresivamente León Mendoza renunció, alegando que el nuevo poder en la junta directiva pretendió adelantar una “valoración” de su gestión en condiciones que considera no le aseguran imparcialidad ni rigor técnico.
«Remito mi renuncia voluntaria e irrevocable al cargo de Gerente a partir del día 23 de diciembre del presente año, toda vez que el corto tiempo transcurrido desde mi vinculación, 38 días, no permite una evaluación objetiva de resultados, y que, como consecuencia del cambio de administración y de las decisiones adoptadas por su equipo, se pretende adelantar una “valoración” de mi gestión», dice el saliente gerente en su carta.
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Pero fue más allá y planteó que el manejo que, según él, le quiere dar el nuevo gobierno en la Alcaldía de Bucaramanga, con el alcalde Portilla, no es en el plano técnico, como debería manejarse una entidad como el centro de convenciones, sino político, lo que considera puede poner en riesgo su nombre y trayectoria.
«La situación de carácter netamente político que se ha configurado alrededor de mi gestión, hace evidente que no existen las condiciones para continuar desempeñando el cargo», precisa León.
El poder en la junta directiva de Neomundo es claro, lo ostenta la Alcaldía de Bucaramanga con cuatro de siete miembros principales que de una u otra manera tienen subordinación al alcalde de turno.
Consultado por METROPOLITANO sobre su renuncia, el saliente gerente Tomás León reiteró el mensaje de su carta de dimisión y se quejó de que la citación que le hicieron para evaluar su corta gestión no tuvo el respaldo de todos los integrantes de la junta, obviamente solo del sector del gobierno municipal.«Sentí que venía una especie de persecución», manifestó.

La composición de los integrantes con voto en la junta de Neomundo es:
- Gobernador de Santander.
- Alcalde de Bucaramanga.
- Secretario TIC departamental.
- Secretario de Competitividad.
- Asesor de Despacho del alcalde de Bucaramanga.
- Director del IMEBU.
- Director del Instituto Municipal de Cultura y Turismo.

Relaciones rotas
La puja de poder por la gerencia de Neomundo es uno de varios y recientes episodios que dejan en evidencia que las relaciones entre los dos gobiernos, departamental y municipal, están completamente rotas.
A la distancia que se tomaron quienes fueron aliados al comienzo de sus periodos, el gobernador Juvenal Díaz y el entonces alcalde Jaime Beltrán, ya en el traumático final de su gestión, tras conocerse el fallo que lo sacó del poder por haber cometido doble militancia, se sumaron profundas heridas políticas que dejó la intensa campaña para las elecciones atípicas.
En el periodo de transición hacia los comicios el papel del mandatario regional con sus alcaldes encargado (Eduard Sánchez), y designado (Javier Sarmiento), que con sus cambios y decisiones desarticularon parcialmente el equipo beltranista, causó molestias y terminó siendo interpretado como una amenaza por el gobierno saliente.
Durante la campaña, las versiones y análisis políticos que señalaban que desde la gobernación se estaba apoyando a un candidato en particular, contradictor de Beltrán, profundizó la división.
Finalmente los grandes ganadores de las atípicas fueron Cristian Portilla y su mentor, el exalcalde Beltrán, quienes volvieron al poder local y hoy tratan de reconfigurar para los dos años que quedan de periodo constitucional.

Un mensaje en Twitter en el que el gobernador felicitó a Portilla pero mencionó a una treintena de políticos regionales de todo tipo, incluso a su hermano Iván Díaz Mateus, como quienes respaldaron su candidatura, pero que tuvo que borrar, puso en blanco y negro lo que la Bucaramanga política se dio cuenta en las elecciones.
CONTEXTO: Victoria de Portilla y Beltrán en Bucaramanga causa fractura en el clan Díaz Mateus
Tras los comicios los dos dirigentes, Díaz y Beltrán, se miran con respeto pero con distancia. Eso fue evidente dos días después del triunfo de Portilla, durante la posesión como nuevo alcalde, donde se encontraron, se saludaron, compartieron auditorio pero al final Beltrán terminó explotando y reprochándole en una declaración a METROPOLITANO. «Fue lamentable la participación en política del gobernador», dijo.
Ahora la ventaja la tiene el alcalde Portilla, podrá incidir en la elección del nuevo gerente de Neomundo, que deberá darse en los próximos días cuando se cite a la junta directiva, una reunión que ahora tendrá un nuevo poder decisorio.




