La Superintendencia Nacional de Salud anunció una revisión total de las intervenciones realizadas a varias EPS del país, luego de que el superintendente Daniel Quintero solicitara la renuncia de todos los interventores designados por el Gobierno.
La medida afecta a las nueve EPS que actualmente permanecen bajo control estatal y busca evaluar los resultados administrativos, financieros y operativos obtenidos durante los últimos meses.
Según explicó Quintero, la decisión permitirá analizar qué equipos continuarán al frente de las entidades y cuáles serán reemplazados, en medio de las críticas por problemas persistentes en la prestación del servicio de salud.
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“He solicitado la renuncia de todos los interventores de las EPS intervenidas. Vamos a evaluar sus acciones y resultados para evaluar su continuidad o retiro”, afirmó el funcionario.
El anuncio ocurre en un contexto marcado por crecientes reclamos de usuarios, clínicas y hospitales relacionados con retrasos en pagos, dificultades en la entrega de medicamentos y barreras para acceder a citas y tratamientos médicos.
Entre las EPS intervenidas aparecen entidades como Famisanar, Savia Salud, Emssanar y Asmet Salud, que concentran millones de afiliados en distintas regiones del país.
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Aunque el Gobierno nacional ha defendido las intervenciones argumentando que eran necesarias para evitar el colapso financiero de las EPS y garantizar la atención de los pacientes, distintos sectores han cuestionado los resultados alcanzados hasta ahora.
Gremios médicos y prestadores de servicios de salud sostienen que persisten dificultades operativas y retrasos económicos que afectan la continuidad de tratamientos y el funcionamiento de hospitales y clínicas.
La Superintendencia de Salud no precisó cuánto tiempo tomará la evaluación ni cuándo se definirá la continuidad de los actuales equipos interventores.




