Las autoridades confirmaron la muerte de seis personas tras un ataque armado registrado al mediodía de este martes en la vía que comunica a Ocaña con Ábrego, en el sector de la vereda Oropoma, zona rural de Norte de Santander. El hecho es materia de investigación y ya avanza el proceso de judicialización de los responsables.
De acuerdo con la información oficial, las víctimas se movilizaban en una camioneta de la Unidad Nacional de Protección (UNP) cuando fueron interceptadas por hombres armados que les dispararon con armas de largo alcance en plena vía pública, en un corredor frecuentemente utilizado para la movilidad entre el Catatumbo y el área de Ocaña.
Entre los fallecidos se encuentra Freiman David Velásquez, reconocido líder social de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo (Asuncat), quien contaba con esquema de protección estatal debido a las amenazas que había recibido en el pasado. En el mismo hecho también fueron asesinados integrantes de su esquema de seguridad.
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Las autoridades precisaron que en total fueron cuatro hombres y dos mujeres las víctimas de esta masacre. Entre los hombres se encontraban dos escoltas del líder social, mientras que las mujeres también hacían parte del grupo que se desplazaba en el vehículo oficial.
El ataque se produjo cuando hombres armados interceptaron una camioneta Mitsubishi, de placas JVV-240, y abrieron fuego de manera indiscriminada. El vehículo quedó detenido a un costado de la vía, cerca de una estación de servicio y un hotel del sector, con múltiples impactos de bala en llantas, vidrios y carrocería, lo que evidencia la intensidad del ataque.
En la escena de los hechos, tres cuerpos quedaron dentro del automotor, dos más fueron hallados a pocos metros y una sexta víctima fue ubicada en una alcantarilla cercana, según el reporte preliminar de las autoridades.
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Este nuevo hecho de violencia revive las alertas en la región, especialmente porque Freiman David Velásquez ya había sobrevivido a un atentado en enero de 2026, cuando fue interceptado en la vía Tibú–Cúcuta y retenido junto a su esquema de seguridad por hombres armados.
Las primeras hipótesis apuntan a la posible participación de estructuras armadas ilegales que operan en la zona, entre ellas el Frente Camilo Torres Restrepo del Eln y disidencias de las Farc, que mantienen presencia en este corredor estratégico del nororiente colombiano.
Tras la masacre, la Policía Nacional, en coordinación con las Fuerzas Militares y la Fiscalía General de la Nación, activó un operativo especial para adelantar las labores investigativas, recolectar pruebas en el lugar de los hechos y avanzar en la judicialización de los responsables de este crimen múltiple que vuelve a sacudir al Catatumbo.



