Motociclistas informales saldrán a protestar este viernes en el área metropolitana de Bucaramanga. Las movilizaciones, que iniciarán desde las 6:00 a. m., buscan rechazar las restricciones judiciales que limitarán el uso de motocicletas a partir de junio.
Con concentraciones programadas en puntos clave como la Puerta del Sol, Colseguros Norte y el sector del ICP en Piedecuesta, transportadores informales —incluidos mototaxistas y conductores de plataformas digitales— buscan hacer visible su inconformidad frente al reciente fallo del Juzgado 15 Administrativo de Bucaramanga.
El juez ordenó a las alcaldías del área metropolitana establecer, desde el 3 de junio, restricciones específicas para motociclistas: se prohibirá el parrillero hombre mayor de 18 años, se limitará la circulación en franjas horarias de hasta 10 horas (entre las 6:00 a. m. y las 8:00 p. m.), y solo podrá conducir quien sea propietario del vehículo.
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«El pueblo no puede pagar los platos rotos de la mala planeación. Nos están quitando el derecho a trabajar«, expresó Leonardo Silva, activista y líder comunitario, quien convocó a unirse masivamente a la protesta del próximo viernes.
Además del paro, líderes del sector denunciaron supuestos abusos y hostigamientos contra quienes viven del transporte informal. «No entendemos por qué ahora se exige que el conductor sea el dueño de la moto. Muchos trabajan con vehículos prestados o familiares«, señalaron.
Ante el fallo judicial, la Dirección de Tránsito de Bucaramanga anunció que pedirá un mes de plazo adicional para presentar un plan de acción que permita combatir el transporte ilegal sin afectar gravemente la movilidad urbana. «Buscamos aplicar restricciones puntuales en zonas y horarios críticos, con criterios técnicos claros«, dijo el director de la entidad, Jahir Manrique.

En paralelo, el 16 de julio comenzará a regir una nueva medida de pico y placa para vehículos con matrícula foránea. Esta restricción, aplazada por presión de los gremios, será ahora obligatoria y buscará reducir el número de vehículos de otras regiones, responsables —según las autoridades— de más del 85 % de los comparendos por transporte ilegal.
Las movilizaciones de este 30 de mayo se perfilan como un punto de quiebre en la discusión sobre la informalidad del transporte en Bucaramanga y su área metropolitana, una problemática que exige soluciones estructurales en lugar de medidas punitivas aisladas.




