Un nuevo hecho de violencia volvió a encender las alarmas en el sistema penitenciario de Santander. Un funcionario del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) murió tras ser atacado por personas armadas cuando ingresaba a la cárcel de Palogordo, en el municipio de Girón, en un atentado que es materia de investigación por parte de las autoridades.
El ataque ocurrió a las 6:30 a. m. de este jueves en las inmediaciones del establecimiento penitenciario, uno de los de mayor seguridad del país, cuando la víctima, el inspector Efraín Quesada Urrego, de 54 años, se disponía a iniciar su jornada laboral. De acuerdo con la información preliminar, los agresores interceptaron al funcionario y una mujer, que era la pasajera, abrió fuego antes de huir del lugar.
Tras el atentado, unidades de la Policía y organismos judiciales desplegaron un operativo para asegurar la zona, recopilar evidencias y establecer la identidad de los responsables, así como los móviles del ataque. El estado de salud del funcionario y las circunstancias exactas del hecho hacen parte de la investigación oficial.
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Este nuevo episodio ocurre en medio de un contexto de crecientes amenazas contra el personal del Inpec en la cárcel de Palogordo. Durante los últimos meses, las autoridades han reportado intimidaciones, panfletos amenazantes e incluso el hallazgo de un artefacto explosivo cerca del penal, situaciones que han obligado a reforzar los esquemas de seguridad para proteger a los funcionarios. El pasado 10 de julio fue hallada una granada cerca de la cárcel y en abril de este año dos directivos de la prisión salieron ilesos de un atentado en el anillo vial entre Girón y Piedecuesta.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para determinar si este atentado guarda relación con las amenazas que han recibido directivos y guardianes del centro penitenciario o si responde a otras retaliaciones derivadas de los controles implementados al interior del penal.
El caso volvió a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad del personal penitenciario, que en los últimos meses ha denunciado un incremento en los riesgos asociados a su labor dentro y fuera de los establecimientos carcelarios.




