En medio de la compleja situación de orden público que enfrenta Norte de Santander, el coronel Jorge Andrés Bernal Granada asumió como nuevo comandante del Departamento de Policía, con el reto de enfrentar el accionar de grupos armados ilegales y las economías criminales que afectan a la región.
La ceremonia oficial de transmisión de mando se realizó junto con la de la Policía Metropolitana de Cúcuta y contó con la presencia del subdirector general de la Policía Nacional, brigadier general Rosemberg Novoa Piñeros.
Con 28 años de trayectoria en la institución, Bernal llega a uno de los departamentos más desafiantes del país en materia de seguridad. En su hoja de vida se destacan cargos como comandante de la Policía en Magdalena y Santa Marta, director de Carabineros y Protección Ambiental, y líder de la compañía de comandos jungla de Antinarcóticos, con operaciones de alto impacto contra el crimen organizado.
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Durante su paso por distintas unidades policiales, logró reducciones significativas en homicidios, extorsiones y hurtos, además de participar en la desarticulación de redes dedicadas a la minería ilegal. Su carrera le ha valido múltiples condecoraciones por liderazgo y valentía en operaciones urbanas y rurales.
Al asumir el mando, Bernal aseguró que su gestión estará marcada por la cercanía con la ciudadanía, el fortalecimiento de la inteligencia policial y la coordinación con autoridades locales y militares. “Asumo este reto con gran responsabilidad y honor. Mi objetivo es trabajar incansablemente para construir un Norte de Santander más tranquilo y próspero”, afirmó.
Entre sus prioridades están la lucha contra la extorsión, el microtráfico, el hurto en todas sus modalidades y el fortalecimiento del bienestar de los uniformados. Además, subrayó que su plan de trabajo incluirá estrategias innovadoras adaptadas a las necesidades de cada municipio del departamento.
El nombramiento del coronel Bernal llega en un momento crítico para la región, donde la confrontación entre grupos armados, disidencias, bandas criminales y economías ilegales mantiene en tensión a la población civil y a las autoridades.




