La muerte de un nuevo manatí en la ciénaga San Silvestre, en Barrancabermeja, encendió nuevamente las alertas ambientales en el Magdalena Medio, donde autoridades y comunidades advierten un preocupante aumento de estos casos en pocos días.
El hallazgo se produjo en la tarde del martes 14 de abril, a la altura del sector del Club Náutico, donde pescadores encontraron sin vida a un manatí macho de aproximadamente 2,80 metros de longitud y 250 kilogramos de peso. Según relataron habitantes de la zona, el animal había sido visto días antes en condiciones críticas, con evidentes signos de debilitamiento.
Este caso se suma a la muerte de un manatí neonato registrada el pasado 11 de abril en el mismo complejo cenagoso, lo que ha generado preocupación por la reiteración de estos hechos en un corto periodo de tiempo.
Únase AQUÍ a nuestro WHATSAPP | TIK TOK | INSTAGRAM

El secretario de Ambiente y Transición Energética de Barrancabermeja, Leonardo Granados, calificó la situación como un duro golpe para la biodiversidad de la región. “Es una tristeza y un impacto muy negativo. Habíamos advertido que los progenitores del neonato estaban en riesgo y hoy lamentamos la aparición de este nuevo ejemplar muerto”, señaló.
Ante la gravedad del panorama, el funcionario anunció una reunión urgente con la Procuraduría Ambiental y Agraria de Santander para acelerar acciones que permitan proteger al manatí antillano, especie catalogada en vía de extinción.
Las autoridades ambientales y pescadores han insistido en que el riesgo para estos animales aumentó tras el derrame de hidrocarburo registrado en octubre del año pasado. Según explicó Granados, la presencia de material contaminante en la ciénaga representa un peligro directo para la fauna y debe ser retirada en su totalidad.
“No puede haber una sola gota de hidrocarburo. De esta fuente se capta agua para consumo humano y ya está teniendo efectos sobre la vida silvestre”, advirtió el funcionario, quien también alertó sobre posibles riesgos para la salud pública.
RECOMENDAMOS: Únase aquí a la cuenta de X (Twitter) de Metropolitano

En ese sentido, la Alcaldía anunció que sostendrá encuentros con la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) para exigir acciones de restauración integral del ecosistema y evaluar posibles sanciones.
El secretario también denunció presuntos incumplimientos por parte de la empresa Cenit en los procesos de recuperación ambiental, lo que habría derivado en acciones legales que obligaban a ejecutar un plan de restauración en la zona. Este aspecto podría ser clave en las investigaciones para determinar las causas de muerte de los ejemplares.
Las cifras aumentan la preocupación. Solo en lo corrido de 2026 ya se han reportado dos muertes de manatíes en la Ciénaga San Silvestre, un lugar donde no se registraban decesos de esta especie desde hace una década. Sin embargo, en los últimos cinco años al menos 16 manatíes han sido hallados muertos en Barrancabermeja, especialmente en la ciénaga El Llanito y el caño San Silvestre.
Durante 2025 se documentaron cuatro casos, tres de ellos en menos de un mes, lo que evidencia una tendencia que mantiene en alerta a las autoridades ambientales.
RECOMENDAMOS: Únase aquí al canal de YouTube de Metropolitano y active las notificaciones

Frente a estos hechos, Ecopetrol lamentó la muerte de los ejemplares y expresó su solidaridad con las comunidades que trabajan por la conservación de esta especie. La compañía indicó que aún no se conocen las causas de los fallecimientos y que será necesario esperar los resultados de las necropsias adelantadas por las autoridades competentes.
La empresa también reiteró su compromiso con la protección del manatí antillano a través de programas como el Proyecto Vida Silvestre, que desde 2014 desarrolla en alianza con organizaciones ambientales y comunidades locales para monitorear y conservar la fauna en el Magdalena Medio.
Asimismo, destacó su apoyo a la Red de Varamientos del Manatí y las acciones de monitoreo participativo en humedales estratégicos como la Ciénaga San Silvestre, con el fin de fortalecer la conservación de los ecosistemas y prevenir nuevas emergencias.
Mientras avanzan las investigaciones, la muerte de estos animales vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de reforzar las medidas de protección ambiental en Barrancabermeja, donde comunidades y autoridades coinciden en que la situación ya es crítica.




