El empate entre Deportivo Cali y Atlético Bucaramanga no terminó con el pitazo final. La controversia por la invasión de hinchas, las expulsiones y el ingreso de Pablo Peirano al campo ahora enfrenta públicamente a los dos entrenadores.
Rafael Dudamel, técnico del Cali, había calificado como “una vergüenza” la actuación de su colega y cuestionó que ingresara al terreno de juego durante los incidentes que se presentaron tras el 1-1.
Peirano no se quedó callado. El entrenador uruguayo explicó que su reacción fue producto de la preocupación por la seguridad de sus jugadores, luego de que varios aficionados ingresaran al terreno de juego.
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Según su versión, no estaban dadas las condiciones para reanudar el partido debido a que había hinchas dentro de la cancha y una de las puertas del estadio había sido abierta.
“Es imposible que se pueda reanudar un partido con un portón abierto, con los hinchas adentro de una cancha”, sostuvo Peirano, quien además rechazó que hubiera agredido a un futbolista del Cali.
El estratega del Bucaramanga fue más allá y cuestionó a Dudamel por centrar sus declaraciones en su comportamiento y no en las circunstancias que rodearon el cierre del encuentro.
Para Peirano, el técnico del conjunto azucarero está “totalmente equivocado” y sus declaraciones afectan directamente al club santandereano. Incluso anunció que prepara un documento para responder formalmente a los señalamientos.
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“Los puntos se le van a ir”
Peirano también puso el foco en el rendimiento del Deportivo Cali y aseguró que las declaraciones de Dudamel estarían desviando la atención de lo ocurrido en el terreno de juego.
“El equipo rival no nos generó ninguna situación de peligro real”, afirmó el entrenador del Bucaramanga, al considerar que su equipo fue superior durante buena parte del compromiso.
El partido terminó 1-1 después de que Leyser Chaverra convirtiera un penal en los minutos finales. Luego llegaron la invasión de aficionados, los enfrentamientos y las expulsiones que obligaron a cerrar el encuentro en medio de la tensión.
Ahora, además del informe arbitral y las posibles sanciones disciplinarias, el cruce de declaraciones entre Dudamel y Peirano suma un nuevo capítulo a la polémica que dejó el partido en Palmaseca.




