La financiación de la Ptar Río de Oro podría tener un nuevo componente suscitado por las restricciones presupuestales que enfrenta el Gobierno nacional pues EMPAS confirmó que se analiza la participación de capital privado mediante una Asociación Público-Privada (APP) para sacar adelante la megaobra.
César Hernández, gerente de la Empresa Pública de Alcantarillado de Bucaramanga (EMPAS), explicó que el proyecto ya cuenta con CONPES y CONFIS, además de una programación financiera para varios años. Sin embargo, la disponibilidad efectiva de los recursos sigue siendo un asunto que debe definirse.
La situación fiscal del país tomó un nuevo rumbo después del terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto, debido a la necesidad de destinar recursos para atender a los departamentos afectados. En ese escenario, la Nación analiza alternativas para mantener en marcha proyectos de gran inversión, entre ellos la planta de tratamiento de aguas residuales.
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#Bucaramanga | Proyecto de Ptar Río de Oro para Bucaramanga podría tener inversión privada a través de una APP.
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) October 1, 2026
El gerente de la Empresa Pública de Alcantarillado de Bucaramanga, EMPAS, César Hernández, confirmó que ante las dificultades presupuestales del Gobierno nacional se… pic.twitter.com/GgU28LZcFq
“Se está mirando otras posibilidades”, señaló Hernández, quien explicó que una de ellas consiste en que el Gobierno nacional aporte una parte del capital y el porcentaje restante sea asumido por un inversionista privado mediante una APP.
El gerente de EMPAS indicó que este tipo de esquemas ya ha sido utilizado en proyectos de características similares y permitiría distribuir las cargas de financiación entre el sector público y los inversionistas.
Una obra con respaldo nacional
Pese a la incertidumbre sobre la estructura definitiva de financiación, Hernández aseguró que existe respaldo del Gobierno para la Ptar. Según explicó, tanto el Ministerio de Vivienda como la Presidencia mantienen su compromiso con la ejecución de la iniciativa.
El proyecto busca completar el tratamiento de las aguas residuales generadas en Bucaramanga y Girón antes de que lleguen al Río de Oro y sus afluentes, uno de los principales problemas ambientales de la zona metropolitana.
De acuerdo con la planeación aprobada, la inversión para la Ptar Río de Oro y la intervención del sistema de alcantarillado en el sector Bucarica asciende a $1,29 billones, con vigencias proyectadas entre 2027 y 2035.
La planta permitiría que Bucaramanga pase de tratar aproximadamente el 8 % al 99 % de sus aguas residuales, mientras que Girón avanzaría de menos del 1 % hasta cerca del 99 %.
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Más de un millón de habitantes serían beneficiados
El alcance de la obra trasciende el tratamiento de las aguas residuales. La intervención está proyectada para beneficiar a más de 1,06 millones de habitantes del área metropolitana de Bucaramanga y reducir de manera considerable la carga contaminante que actualmente llega a los cuerpos de agua.
Las estimaciones del proyecto apuntan a una disminución cercana al 74 % de la carga orgánica y de los sólidos vertidos a los ríos de Oro.
La iniciativa también contempla la optimización y reposición del alcantarillado en Bucarica, Floridablanca, donde una red con más de cuatro décadas de operación presenta problemas estructurales y episodios de rebosamiento. Esta intervención beneficiaría directamente a más de 10.500 habitantes.
Para EMPAS, el respaldo institucional al proyecto se mantiene, pero la discusión ahora está concentrada en cómo garantizar los recursos necesarios para ejecutar una obra cuyo costo supera el billón de pesos.
Hernández señaló que también se trabaja en aspectos técnicos y prediales con el Ministerio de Vivienda, mientras avanzan las conversaciones relacionadas con el modelo financiero.
La eventual participación privada mediante una APP no significa que el proyecto haya perdido su respaldo público. Se trata, según lo planteado por EMPAS, de una alternativa que permitiría mantener la iniciativa en marcha ante el escenario actual de las finanzas nacionales.
Si se concreta, la Ptar Río de Oro se convertiría en una de las mayores obras de saneamiento ambiental de la región y permitiría avanzar en el tratamiento de las aguas residuales que actualmente son descargadas sin el nivel de tratamiento requerido.
La meta, en última instancia, es cerrar el ciclo del agua en el área metropolitana y reducir el impacto de los vertimientos sobre el Río de Oro, mientras se garantiza una solución de largo plazo para el saneamiento de Bucaramanga y Girón.




