El Gobierno nacional volvió a encender la discusión sobre impuestos en Colombia con la radicación de una nueva reforma tributaria que pretende recaudar 26,3 billones de pesos para financiar el Presupuesto General de la Nación del 2026. Sin embargo, el panorama político en el Congreso es adverso y varios líderes ya anticipan que el proyecto difícilmente superará el debate legislativo.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, entregó el documento en la Secretaría de la Cámara de Representantes y defendió la iniciativa como una medida necesaria para garantizar la estabilidad fiscal del país. “Somos altamente responsables en la presentación de esta reforma. No es un proyecto para un gobierno sino para garantizar la estabilidad a mediano plazo del país”, aseguró.
La propuesta contempla cambios en el impuesto al valor agregado (IVA), así como nuevos gravámenes a juegos de suerte y azar en línea, licores, combustibles y llamados impuestos saludables. Solo con los juegos de azar virtuales, el Ejecutivo calcula un recaudo de 1,6 billones de pesos en 2026.
RECOMENDAMOS: Únase aquí a la cuenta de X (Twitter) de Metropolitano
#Colombia l El Gobierno nacional radicó ante el Congreso la nueva reforma tributaria que busca recaudar $23,6 billones de pesos, para financiar el presupuesto general de la Nación del año 2026. pic.twitter.com/N3nEDG0Xna
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) September 1, 2025
En cuanto a los combustibles, el Gobierno plantea que la gasolina y el ACPM inicien con una tarifa del 10 % en 2026 y 2027, para pasar a la tarifa general de IVA en los años siguientes. También se aplicará la tarifa general a biocombustibles y alcohol carburante desde 2026 y 2027. Con estos cambios, se proyecta recaudar 2,6 billones en el primer año y 7,2 billones anuales en promedio a partir de 2027.
La iniciativa también ajusta la progresividad del impuesto de renta, aumenta la carga a los licores, refuerza los impuestos saludables y modifica el régimen de las ganancias ocasionales.
Pero el gran reto será político. El presidente del Senado, Lidio García, advirtió que no ve condiciones para aprobar una tributaria a menos de un año de las elecciones. “Yo no veo el ambiente político para una nueva tributaria y lo digo sin temor a equivocarme porque costará mucho capital político”, señaló.
En la misma línea, el representante del Centro Democrático Christian Garcés aseguró que el Legislativo no aceptará “presupuestos inflados” ni mecanismos de imposición. “No queremos ‘decretazos’ para sacar el presupuesto adelante en una dictadura fiscal que ha querido imponer el Gobierno de manera antidemocrática”, dijo.
Únase AQUÍ a nuestro WHATSAPP | TIK TOK | INSTAGRAM

El proyecto llega en un contexto de fuerte presión fiscal. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) estima que el país necesitaría un ajuste de 45,4 billones de pesos en 2026, casi el doble de lo que plantea la tributaria, para lograr estabilizar las finanzas públicas.
Además, en junio el Gobierno activó la “cláusula de escape” que le permite flexibilizar las metas fiscales por tres años, lo que elevó la proyección de déficit para este año a 7,1 % del PIB y para 2026 a 6,2 %.
Este es el segundo año consecutivo en el que el Ejecutivo presenta un presupuesto desfinanciado y atado a una reforma tributaria. En 2024 el Congreso no aprobó el proyecto y el Gobierno debió congelar 12 billones de pesos, recurriendo a decretos para cubrir el vacío. Ahora, con una brecha de 26,3 billones, el pulso político y económico promete ser aún más fuerte.



