El aguardiente más emblemático de Santander vuelve oficialmente al mercado regional. La Secretaría de Hacienda del departamento otorgó el permiso de introducción, comercialización y distribución del Aguardiente Superior sin azúcar a la empresa Licorera de Santander S.A.S BIC – ELS S.A.S BIC, luego de que la Corte Constitucional tumbara las restricciones impuestas por el Gobierno departamental que se disputa con privados la marca que está en poder de particulares.
El permiso fue concedido mediante la Resolución 12030 del 25 de junio de 2025, y tendrá una vigencia inicial de diez años, con posibilidad de prórroga. Esta autorización abre nuevamente la puerta para la circulación de uno de los productos más tradicionales del portafolio licorero del departamento, cuya distribución había estado limitada por normativas que fueron declaradas inconstitucionales por la Corte.
El producto autorizado es el Aguardiente Superior sin azúcar, con una graduación alcohólica de 29 grados, en presentación de 750 mililitros, y con registro sanitario vigente hasta el 1 de abril de 2034. La bebida será elaborada por Bodegas Santa Lucía S.A.S, bajo un contrato de maquila, mientras que la responsabilidad de introducción y comercialización recae en la empresa licorera ELS S.A.S BIC, con sede en Bucaramanga.
RECOMENDAMOS: únase aquí al canal de WhatsApp de METROPOLITANO

La resolución se expidió luego de que la Corte Constitucional, mediante la sentencia C-032 de 2025, declarara inconstitucional el artículo 28 de la Ley 1816 de 2016. Esa norma le permitía a los departamentos vetar durante seis años la entrada de aguardientes nacionales o importados a su territorio. El alto tribunal consideró que tal facultad limitaba de forma desproporcionada la libre competencia, la libertad de empresa y el derecho del consumidor.
Este fallo dejó sin sustento legal las restricciones impuestas por la administración del gobernador Juvenal Díaz, que intentó frenar el regreso de las marcas Aguardiente Superior y Ron Búcaro, hoy en disputa con actores privados vinculados al clan político de los Villamizar. En medio de esta puja judicial, el fallo de la Corte y la resolución de Hacienda marcan un giro clave.
La norma expedida por la Secretaría de Hacienda establece también una serie de obligaciones para la empresa autorizada, entre ellas: mantener vigente el registro sanitario, colaborar con las autoridades en el control del contrabando y reportar precios actualizados. El pago de los derechos de explotación será del 2% sobre las ventas anuales, y los productos deberán estar debidamente estampillados y registrados.
La disputa por la marca
El regreso del Aguardiente Superior revive una marca con profundo arraigo en la identidad santandereana y reactiva un debate que mezcla historia, legalidad y política sobre el manejo de las rentas regionales y el futuro de la industria licorera en el departamento.

Según registros mercantiles, los nuevos dueños de las marcas de los tradicionales licores santandereanos son Danny Villamizar Meneses y Alcibiades Blanco Téllez.
Danny es hijo de la poderosa casta política Villamizar, hermano del representante a la Cámara por el Centro Democrático, Óscar Villamizar, e hijo del exsenador Alirio Villamizar Afanador, condenado en el escándalo conocido como la ‘feria de las notarías’.
Blanco Téllez es un reconocido megacontratista de la industria petrolera en el país.
Danny Villamizar Meneses dijo que este lunes 7 de julio inician la producción del licor con la proyección de que en 30 días ya estén presentes en los diferentes municipios de Santander.
«Y sí van a haber más marcas, empezamos con Aguardiente Superior y en próximos días inscribiremos el Ron Búcaro y ya hacemos presencia con la Santandereana».



