La esperada reapertura para los vehículos de carga en el corredor Bucaramanga-Bogotá no se produjo este jueves 1 de octubre y la restricción en el sector de Pescadero continuará mientras Invías termina las obras necesarias para estabilizar la carretera.
La medida afecta el tramo ubicado en el kilómetro 53 de la vía Bucaramanga-San Gil, donde la socavación causada por el río Chicamocha provocó la pérdida de banca y obligó a limitar el tránsito.
Aunque inicialmente se esperaba que los camiones pudieran volver a circular con normalidad desde este jueves, los estudios técnicos determinaron que todavía hacen falta trabajos de refuerzo, entre ellos la instalación de pernos de anclaje.
Únase AQUÍ a nuestro WHATSAPP | TIK TOK | INSTAGRAM

Según Invías, los vehículos articulados C4, C5 y superiores que circulen sin carga sí pueden atravesar el sector, pero deben hacerlo por un solo carril y bajo vigilancia permanente.
La restricción continúa para los vehículos de estas categorías que transporten mercancía. La apertura total dependerá de que culminen las intervenciones para garantizar la estabilidad del terreno.
Transportadores y comerciantes reclaman
El cambio en el cronograma generó molestia entre transportadores, comerciantes y habitantes de los municipios ubicados en este corredor.
Según reportó Caracol Radio, los sectores afectados esperaban que la restricción se levantara el 1 de octubre, luego de compromisos adquiridos previamente con Invías. La entidad informó posteriormente que el nuevo plazo para revisar la situación sería el 15 de octubre.
La prolongación de la medida también ha tenido impacto sobre negocios que dependen del tránsito de vehículos pesados. Restaurantes, hoteles y lavaderos de vehículos de la zona han reportado una reducción en su actividad por la menor circulación de transportadores.
RECOMENDAMOS: Únase aquí a la cuenta de X (Twitter) de Metropolitano

¿Qué trabajos faltan?
En Pescadero se adelantan diferentes obras para recuperar la estabilidad de la carretera. Entre ellas están la construcción de un enrocado para proteger el talud, el recubrimiento de la ladera con concreto lanzado y la instalación de anclajes de hasta 12 metros de longitud.
Invías mantiene también un sistema de seguimiento de la vía mediante puntos de control topográfico instalados cada cinco metros en el carril habilitado.
Mientras continúan las obras, los vehículos que no puedan utilizar este corredor cuentan con rutas alternas. Para determinados automotores se contempla el recorrido Tunja-Duitama-Málaga-Pamplona-Bucaramanga, mientras que los vehículos de hasta tres ejes pueden utilizar la ruta Socorro-Zapatoca-Girón.
Por ahora, la reapertura para vehículos de carga dependerá de la culminación de las obras de estabilización y de las condiciones de seguridad que determine Invías.




