Ante las inquietudes de padres de familia y comunidad educativa por la situación legal y estructural de la sede C María Cano del Instituto Técnico Dámaso Zapata, la Secretaría de Educación de Bucaramanga emitió un pronunciamiento oficial en el que detalla las medidas adoptadas para garantizar la continuidad del servicio educativo.
Según la secretaria de Educación, Martha Cecilia Guarín, se han sostenido varias reuniones con representantes de la comunidad escolar y con la Arquidiócesis de Bucaramanga —propietaria del predio—, en las que se definió un plan de acción en tres etapas: corto, mediano y largo plazo.
En la primera etapa, ya en ejecución, se estableció la reubicación temporal de los estudiantes en la sede A del Instituto Técnico Dámaso Zapata. Para facilitar esta transición, desde hoy —día de retorno a clases— está habilitado el servicio de transporte escolar, así como la atención del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en la nueva sede.
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La administración municipal dejó claro que esta medida es transitoria, mientras se avanza en acuerdos con la Arquidiócesis para intervenir la sede María Cano. En ese sentido, se contemplan obras de mitigación del riesgo que permitan la recuperación del espacio para uso educativo.
Desde la Alcaldía se envió un mensaje de tranquilidad a los padres de familia, enfatizando que no existe ninguna intención de cerrar de manera definitiva la sede educativa.
«El alcalde Jaime Andrés Beltrán y la Secretaría de Educación reafirman su compromiso de garantizar el derecho a la educación en condiciones de seguridad y calidad para todos los estudiantes. Todas las acciones adelantadas buscan poner nuevamente la sede María Cano a disposición de la comunidad en el menor tiempo posible», informó la administración.
La Secretaría de Educación reiteró que el diálogo con la comunidad y los propietarios del predio sigue abierto como parte de un proceso transparente y comprometido con la educación pública.



