La violencia volvió a golpear al Catatumbo este fin de semana tras confirmarse el secuestro de cinco personas, entre ellas un bebé de pocos meses, en hechos ocurridos en el casco urbano y en la zona rural del municipio de Tibú, en Norte de Santander, una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado.
El caso más reciente se registró al mediodía de este domingo, cuando hombres armados que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta un taller de repuestos para vehículos, ubicado en la entrada al municipio y conocido como ‘Donde Chungo’. En el lugar, los sujetos se llevaron por la fuerza a dos comerciantes, padre e hijo, propietarios del establecimiento desde hace varios años y ampliamente reconocidos en la comunidad.
Familiares de las víctimas señalaron que, tras casi 24 horas del secuestro, no han recibido ningún tipo de información sobre su paradero, lo que ha incrementado la angustia y el temor entre allegados y vecinos del sector comercial.
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Este hecho se suma a otro secuestro ocurrido el sábado en el corregimiento de Pacelli, donde hombres armados sacaron del sector a dos mujeres y a un bebé, en medio de una compleja situación humanitaria que atraviesa la zona rural de Tibú.
De acuerdo con habitantes del municipio, varias comunidades completan más de una semana confinadas, con restricciones de movilidad y un ambiente de temor constante. El confinamiento estaría relacionado con el control territorial ejercido por disidencias de las Farc, que, según denuncias de la población, se habrían apoderado de amplios sectores del territorio.
Los dos casos han generado profunda preocupación entre los habitantes de Tibú, especialmente en el comercio y en las zonas rurales, mientras las familias de las personas secuestradas claman por acciones urgentes del Estado que permitan conocer su ubicación y garantizar su pronta liberación.




