Una seguidilla de homicidios ocurridos entre la noche del jueves y el viernes encendió las alertas de las autoridades en Santander, luego de que seis personas fueran asesinadas en hechos registrados en Barrancabermeja, Floridablanca y San Gil, en un lapso inferior a 24 horas.
El caso más crítico se presentó en Barrancabermeja, donde se concentraron cuatro de los seis crímenes. El primero ocurrió en zona rural, en la vereda Cuatro Bocas del corregimiento El Centro, donde dos hombres de 50 años fueron asesinados a tiros por sujetos armados en un área boscosa. Pese a la reacción de la comunidad y la llegada de las autoridades, ambas víctimas fallecieron en el lugar.
Horas antes, en el barrio Arenal, comuna Uno del Puerto Petrolero, otro hombre fue atacado con arma de fuego mientras se encontraba en una cancha deportiva. Aunque fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, murió minutos después debido a la gravedad de las heridas.
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El cuarto homicidio en Barrancabermeja se registró en el barrio Primero de Mayo, donde sicarios asesinaron a Tulio David Piñates Garrido mientras se movilizaba en motocicleta. Tras confirmarse su identidad, las autoridades informaron que el hombre había figurado en el cartel de los más buscados del Departamento de Policía Magdalena Medio, por su presunta vinculación con estructuras criminales.
La violencia también golpeó al área metropolitana de Bucaramanga. En Floridablanca, Manuel Giovanni Luna Cruz, de 43 años, fue asesinado a tiros cuando departía en una fuente de soda del barrio Zapamanga II. La principal hipótesis apunta a un sicariato, mientras las autoridades analizan videos de cámaras de seguridad para identificar al responsable.
El sexto homicidio ocurrió en San Gil, donde Miguel Ángel Suescún Rodríguez, de 32 años, fue asesinado de varios disparos en un establecimiento comercial del barrio Villa Laura. La Alcaldía confirmó que la víctima había sido incluida en el cartel de los más buscados de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, en Medellín.
Las autoridades adelantan investigaciones para establecer si algunos de estos crímenes estarían relacionados con disputas entre estructuras delincuenciales y no descartan conexiones entre los casos, especialmente aquellos que involucran a personas con antecedentes judiciales y apariciones en carteles de los más buscados. Mientras tanto, los hechos han generado preocupación entre la ciudadanía por el repunte de la violencia en la región.




