El reloj marcaba las 8:00 a. m. del pasado martes cuando el silencio del barrio Villa Helena fue interrumpido por una ráfaga de disparos. En cuestión de segundos, el taxista Harold Mauricio Vásquez Mariño, de 43 años, cayó gravemente herido frente a su casa, ubicada en la calle 16N #25-30, al norte de Bucaramanga.
Según testigos, dos hombres a bordo de una motocicleta esperaron durante varios minutos cerca de la cancha del barrio hasta que la víctima salió a la puerta. En ese momento lo interceptaron y le dispararon sin mediar palabra, para luego escapar rumbo a una zona boscosa cercana.
El ataque fue directo. De acuerdo con el reporte médico y policial, Vásquez Mariño recibió al menos seis impactos de bala: uno en la mandíbula, otro en el pómulo derecho, uno en el pecho, otro en el brazo izquierdo y dos más en la espalda y la zona lumbar.
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Vecinos del sector, alarmados por las detonaciones, auxiliaron al hombre y lo trasladaron en el taxi que él mismo conducía hasta el Hospital del Norte, donde los médicos confirmaron que llegó sin signos vitales.
La Policía Metropolitana de Bucaramanga desplegó un operativo en la zona y logró recopilar varios testimonios que permitirán identificar a los responsables. Sin embargo, los atacantes lograron escapar por una vía que conduce a una zona boscosa, aprovechando la confusión del momento.
Las primeras indagaciones señalan que el homicidio podría estar relacionado con el microtráfico. De acuerdo con fuentes policiales, el taxi de placas TTW-392, propiedad de la víctima, presuntamente era utilizado para transportar sustancias ilícitas en el sector conocido como Claverianos, en el norte de la ciudad.
Las autoridades también revelaron que Harold Mauricio Vásquez Mariño registraba antecedentes judiciales por los delitos de lesiones personales, fuga de presos, uso de documento falso, abuso de confianza, injuria y porte de estupefacientes.
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Pese a estos antecedentes, familiares y allegados manifestaron su desconcierto frente al crimen y aseguraron que el hombre “se ganaba la vida trabajando como taxista” y que desconocían si tenía amenazas recientes.
El CTI de la Fiscalía asumió la investigación y adelantó la inspección técnica al lugar de los hechos para recopilar pruebas balísticas y videos de cámaras de seguridad que permitan ubicar a los autores materiales del homicidio.
Este hecho se suma a una serie de ataques armados registrados en Bucaramanga y su área metropolitana en las últimas semanas, que han encendido las alarmas por homicidios selectivos, disputas por el control territorial del microtráfico y hurtos en establecimientos comerciales.
La Policía instó a la comunidad a entregar información que ayude a dar con los responsables, mientras el cuerpo de Harold Mauricio Vásquez Mariño fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para los respectivos procedimientos forenses.




