Más de 300 frailejones fueron plantados en una jornada liderada por la Policía Nacional y varias instituciones, como un acto de compromiso con el agua, la biodiversidad y el futuro ambiental del país. La iniciativa se desarrolló en la vereda García del municipio de Pamplona, uno de los territorios estratégicos para la conservación de los páramos en Norte de Santander.
La actividad, realizada en articulación con la Alcaldía de Pamplona, el Batallón García Rovira No. 13, la Corporación autónoma regional de la Frontera Nororiental (Corponor), Empopamplona y el Comité de Educación Ambiental Municipal, fue considerada por sus organizadores como una ‘promesa de vida‘ y un llamado urgente a la acción por el medio ambiente.
«Cada frailejón que sembramos es una promesa de vida, un compromiso con el agua que bebemos y con el aire que respiramos«, afirmó el capitán Pedro Nel Ibarra Escalante, jefe de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, quien lideró la jornada.
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#Pamplona l Más de 300 frailejones fueron sembrados en la zona rural de Pamplona, para proteger territorios estratégicos en los páramos.
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) July 14, 2025
En la actividad participaron @CORPONOR, @empopamplona, el @COL_EJERCITO y la @AlcaldiaPamplo. pic.twitter.com/XnjyAFkgJZ
Los frailejones son especies endémicas de los ecosistemas de páramo, esenciales para la regulación hídrica, la estabilización de los suelos, la retención de carbono y la mitigación del cambio climático. Además, su presencia es vital para conservar la biodiversidad: se estima que los páramos albergan el 80 % de las especies terrestres en estos ecosistemas.
La siembra de estas plantas se realizó en una zona estratégica de alta sensibilidad ambiental, donde su presencia contribuirá a conservar las fuentes de agua y restaurar el equilibrio natural del paisaje.
Esta iniciativa se suma a las estrategias de educación ambiental y protección ecológica que la Policía y las instituciones aliadas vienen implementando en la región. Más allá del gesto simbólico, se trata de una apuesta por la sostenibilidad y el legado intergeneracional.
Con acciones como esta, Pamplona reafirma su papel como un territorio comprometido con la conservación de los páramos, considerados por expertos como «las fábricas de agua del país. La jornada concluyó con un mensaje claro: proteger el páramo es proteger la vida.




