La operación del sistema de transporte masivo del área metropolitana de Bucaramanga, Metrolínea, entrará en una nueva etapa a partir del 26 de abril, tras la salida del operador privado Metrocinco Plus.
En respuesta, autoridades locales y nacionales definieron una estrategia de emergencia que permitirá mantener en funcionamiento a Metrolínea bajo un nuevo esquema, centrado exclusivamente en la operación del servicio.
La decisión se tomó durante una sesión extraordinaria de la Junta Directiva de la Sociedad Metrolínea S.A., en la que participaron alcaldes del área metropolitana, representantes del Gobierno nacional y el director del Área Metropolitana de Bucaramanga, John Manuel Delgado.
Recomendamos: únase aquí a nuestros canales de WhatsApp | Facebook | Instagram
#Bucaramanga l La gerencia de @Metrolinea reveló que tras una junta de accionistas se definió que la próxima semana se realizará una nueva reunión para tomar definiciones sobre el plan de contingencia que se adoptará, tras la salida del único operador, y que ocurrirá este sábado. pic.twitter.com/3kmKsbHXVd
— Metropolitano Noticias (@metropolitano_X) April 23, 2025
Durante la reunión se acordó que Metrolínea conservará únicamente las funciones operativas, mientras que el Área Metropolitana asumirá de manera definitiva la planeación del sistema, en su rol como autoridad de transporte masivo.
Como parte del plan de transición, la Alcaldía de Bucaramanga inyectará $5.040 millones al Fondo de Estabilización y Subvención Tarifaria (FES), recurso que será clave para poner en marcha una operación inicial con diez buses padrones alquilados y uno de reserva. Estas unidades cubrirán la ruta principal entre el Portal del Norte y Provenza, con seguimiento permanente del Área Metropolitana.
El gerente de Metrolínea, Emiro Castro, explicó que la solución diseñada tiene carácter metropolitano y requiere el compromiso financiero de los cuatro municipios del área —Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón—.«El respaldo de todas las alcaldías es fundamental para lograr una operación estable y efectiva«, afirmó.

El plan contempla una implementación por fases: la primera cubriría el trayecto entre la estación UIS y Provenza; la segunda llegará hasta Piedecuesta; y la tercera fase extenderá el servicio hasta Girón. Se espera que una vez estén en marcha las tres etapas, circulen 32 buses padrones, lo cual permitirá reducir los actuales tiempos de espera de 45 minutos a intervalos de entre cinco y ocho minutos.
Mientras se concreta la renta de los nuevos vehículos, el sistema será respaldado temporalmente por buses de transporte convencional, cuyas empresas operadoras renovarán sus contratos en mayo.
La próxima semana se convocará una nueva sesión de la Junta Directiva de Metrolínea, donde se definirán pasos estratégicos para consolidar el modelo transitorio y avanzar en la estructuración de un nuevo sistema de transporte público metropolitano con respaldo técnico, financiero e institucional.




