Un crimen atroz ocurrido el pasado fin de semana en el corazón de la rumba bumanguesa desató la furia contenida de los vecinos de Cabecera, quienes decidieron romper el silencio con una carta pública dirigida al alcalde Jaime Andrés Beltrán. En el documento, firmado por líderes del sector, se exige con urgencia una intervención real frente a lo que califican como «la degradación total del entorno» en la llamada Cuadra Play.
La indignación se intensificó tras la muerte del ingeniero John Jairo Gamboa Ojeda, de 42 años, quien fue víctima de una brutal golpiza frente a una discoteca de la zona. Según la familia, basada en el informe forense, Gamboa recibió dos impactos fatales, uno en el rostro y otro en la parte posterior de la cabeza, que le habrían provocado una disección arterial y, en consecuencia, la muerte cerebral.
«Estamos cansados de los crímenes, del microtráfico, del ruido, de los desórdenes y del abandono institucional. Sentimos que nos arrebataron el derecho a vivir tranquilos. Esto no puede seguir así», expresó el líder comunal César Niño, quien agregó que los controles policiales son meramente decorativos y que la zona se ha convertido en tierra de nadie.
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El hecho fue grabado por cámaras de seguridad, lo que permitió identificar a al menos cuatro personas involucradas en el ataque. Uno de ellos, Anderson Navas Jaimes, fue capturado pero recibió el beneficio de detención domiciliaria, decisión que desató aún más rechazo ciudadano.
Rodrigo Parada, abogado de la familia Gamboa, apeló la decisión judicial y pidió que el delito no sea procesado como homicidio preterintencional sino como homicidio doloso eventual, una figura penal más severa que implica intención indirecta de causar la muerte. También exigió que la Fiscalía capture y procese a todos los partícipes de la agresión, incluida una mujer que habría iniciado la confrontación.
«Este no fue un accidente, fue un ataque planificado. Mientras John Jairo agonizaba en el piso, uno de sus agresores se fue tranquilamente a comer morcilla”, denunció el abogado, dejando claro que para la familia no hay duda de la responsabilidad colectiva en la tragedia.

La carta enviada al despacho del alcalde incluye más de una docena de preguntas directas que cuestionan la permisividad con la que, según ellos, se ha tolerado la operación de bares, discotecas, vendedores ambulantes ilegales y hechos delictivos. Entre los reclamos, se lee: «¿De verdad usted no se entera de lo que pasa en Cuadra Play? Sexo explícito, drogas, abusos, y ahora, asesinatos«.
Además de más controles en el sector, la comunidad también exige normas claras para el gremio nocturno, la implementación de cámaras de seguridad efectivas y vigilancia constante con resultados concretos.
Mientras tanto, el cuerpo de Gamboa fue velado el miércoles en la Funeraria San Pedro, y sus allegados preparan un homenaje simbólico este viernes en el lugar donde fue atacado. La Cuadra Play, como la conocen muchos en Bucaramanga, podría convertirse en el símbolo del colapso de la seguridad urbana, si las autoridades no responden con hechos contundentes.
«No queremos más velorios ni cartas. Queremos justicia, orden y respeto por la vida«, concluyó uno de los firmantes que están invitando a una velatón con la que este viernes, desde las 8:00 de la noche, para protestar por los hechos ocurridos en el sector y exigir más control de las autoridades.




