El desarrollo de la megainfraestructura que necesita el área de influencia del embalse Topocoro, considerado el futuro epicentro del turismo en Santander, varias obras náuticas y en terreno, han venido requiriendo millonarias inversiones por parte de la Gobernación que, al margen de ser importantes y necesarias, han venido generando críticas y cuestionamientos.
Topocoro es una región con enorme potencial cuyo desarrollo, según lo que ha venido confirmando METROPOLITANO en varios informes, está quedando en manos de unos pocos contratistas, fuertemente ligados con la política, campañas electorales y con un pasado cuestionado.
Este es el caso de la construcción de toda la infraestructura turística y náutica del embalse, cuyos contratos han sido adjudicados en medio de críticas por parte de veedurías y expertos por presunta falta de publicidad y pluralidad, y en el que ahora aparecen el fondo mixto o ‘contratadero’ Fodecol y el nombre de un controvertido político y empresario santandereano: Fredy Anaya Martínez.
METROPOLITANO revela en este informe cómo Anaya, excongresista, excontralor y criticado empresario, a través de sus firmas ha venido involucrándose en la millonaria contratación que el gobierno departamental está haciendo para Topocoro, con el agravante que han sido procesos adjudicados de manera directa.
En los dos años del actual gobierno departamental Fredy Anaya y sus socios se han quedado con contratos que suman más de $86 mil millones para desarrollar obras en la zona del embalse, como el muelle flotante y la vía de acceso al mismo.
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Topocoro, Fodecol y las empresas de Fredy Anaya
En diciembre pasado, mientras todas las miradas de la opinión pública regional estaban puestas sobre el polémico contrato de $114 mil millones que la Gobernación de Santander entregó a través del fondo mixto o ‘contratadero’ FODECOL a un consorcio para la construcción de un megacentro de eventos en la antigua plaza de toros de Girón, el mismo fondo entregaba un contrato clave para el desarrollo de Topocoro, la construcción de la vía de acceso al muelle.
El presupuesto para este proyecto vial en la región de mayor potencial turístico de Santander es de $26.447 millones, y como casi todos los procesos de FODECOL fue entregado de manera directa, sin pluralidad de oferentes y saltándose la Ley 80.
Aunque en el comienzo de la actual administración había sido revocada una licitación convocada por el gobierno de Mauricio Aguilar para contratar estas obras, por más de $83 mil millones en un solo proceso, finalmente la gobernación actual deshizo todo el proceso pero terminó encargando las obras a polémicos contratistas.
Después del controvertido proceso licitatorio IT-LP-24-02, en el que la Unión Temporal Topocoro 2024, estrechamente ligada al excontralor Fredy Anaya, fue la beneficiada para el contrato de obras de construcción de la infraestructura turística y náutica en el embalse, por $53.706 millones, METROPOLITANO constató que la obra complementaria, la de la vía, fue adjudicada también a través de FODECOL, y nuevamente la Gobernación de Santander evitó una licitación pública y contrató a un único oferente.
Esta vez se trata de la construcción de la vía de acceso al muelle flotante, obras para las cuales se destinaron más de $26.447 millones, contrato en el cual están involucradas empresas de Fredy Anaya, quien después de hacerse visible tomando partido en las eleciones atípicas de Bucaramanga hoy en sus redes sociales promueve candidatos al Congreso de la República.
CONTEXTO: Tres expertos cuestionan polémico contrato con FODECOL, el gobernador defiende el proceso
Fredy Anaya hoy promueve candidaturas al Congreso de la República:
El Aeropuerto de Málaga está en malas condiciones,necesita una solución urgente. Le pedimos a @diegofranariza #U107, @jaimeduranbar #L13, q se comprometan,
— Fredy (@FredyAnayaMar) January 10, 2026
al Gobernador de Santander para q lidere este proceso por el bien de la región. Málaga no puede esperar más #Santandernosune pic.twitter.com/mh2WZbknjD
Licitación exprés para $26 mil millones
El pasado 7 de noviembre el gobernador Juvenal Díaz Mateus firmó el Decreto 646 mediante el cual tercerizó la contratación y designó a FODECOL como ejecutor del proyecto de inversión: “mejoramiento de la vía de acceso a la infraestructura turística y naútica del embalse de Topocoro”.
Una semana después, el 15 de noviembre de 2025, FODECOL ya había dado apertura al proceso de contratación de construcción de la vía de acceso al muelle.
Aunque en su página oficial el fondo informa que cursó invitaciones a todos los inscritos en su banco de proveedores con el perfil para ejecutar la obra, no hay trazabilidad de lo anterior ya que FODECOL no lo publicó en la plataforma de contratación pública Secop escudándose en su calidad de empresa mixta que se rige por el derecho privado.
Así las cosas, el 5 de diciembre, menos de un mes después de la expedición del acto administrativo por parte del gobernador, y a menos de tres semanas de convocado el proceso, se presentaron dos oferentes, la Unión Temporal Pavezco, representada legalmente por María Elizabeth Ríos Durán, y la firma barranqueña, ASA Construcciones SAS.
Al día siguiente, el 6 de diciembre de 2025, el comité evaluador de FODECOL ya había expedido la evaluación inicial de ambos oferentes, en la que ASA Construcciones, representada legalmente por Néstor Quintero Correa, quedó inhabilitada por no cumplir con los requisitos técnicos mínimos exigidos en el pliego de condiciones.
Según el informe de evaluación, a pesar de que ASA Construcciones cumplió con los requisitos financieros, finalmente perdió la competencia licitatoria por no demostrar requisitos mínimos en este tipo de procesos como lo es tener vinculadas a personas con discapacidad o tener convenios con emprendimiento de mujeres, entre otras falencias.


ASA es una firma constituida en Barrancabermeja, propiedad de Néstor Quintero Correa y Héctor Tiberio Valencia Sánchez, ambos empresarios inmersos en una gran polémica por la compra de lotes en la liquidación de Ferticol.
A pesar de su amplia experiencia en el sector público, siendo contratista de varias entidades territoriales y nacionales, curiosamente a ASA Ingeniería se olvidó de entregar documentación exigida dentro de los requisitos mínimos del proceso convocado por FODECOL.

Para Rodrigo Fernández, expresidente de la Sociedad Santandereana de Ingenieros y reconocido experto en materia de contratación, el olvido de ASA Construcciones es un «regalo» por parte del experimentado contratista, que terminó incidiendo para que el proceso convocado por FODECOL terminara con único oferente.
«Sería muy cándido quien considere que hubo competencia cuando uno de los dos oferentes olvidó presentar plan de calidad y regaló diez puntos. Tampoco presentó el discapacitado, ni los emprendimientos de mujeres. Los puntajes hablan solitos y podría ser indicio de presunta colusión. Esto no habría ocurrido con licitación«, señaló Fernández tras revisar los detalles del proceso.
Como ASA Construcciones no subsanó dichos requisitos, finalmente FODECOL adjudicó el contrato de construcción de la vía al muelle de Topocoro a la Unión Temporal Pavezco, integrada por Asfaltar SAS, y Geocivil Construcciones SAS, ambas firmas con el 50 % de participación accionaria.

Socios y contrincantes
Aunque sobre el papel los dos proponentes se presentaron como empresas competidoras para lograr el millonario contrato de Topocoro, es clave entender que los dos oferentes ya habían sido socios comerciales años atrás.
Así quedó en evidencia en el proceso de reorganizaición empresarial que atravesó Asfaltart en 2021 por acreencias incumplidas por más de $6 mil millones. METROPOLITANO pudo comprobar que en las notas de los estados financieros de Asfaltar, con corte a 2021, ASA Construcciones aparece registrada explícitamente como una de las entidades con las que mantenía obligaciones pendientes por más de $32 millones.
En otras palabras, Asfaltart y ASA Construcciones eran socios comerciales desde hace más de cinco años.
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Topocoro: ‘vía libre’ para Fredy Anaya
A pesar de estar en proceso de reorganización financiera para no declararse en quiebra por cuenta de sus deudas, Asfaltart que tiene el 50 % de participación en la Unión Temporal Pavezco, que logró el millonario contrato de la vía de acceso al muelle de Topocoro, también hace parte del consorcio que construye el puerto flotante en Topocoro.
Es decir, Asfaltart hace parte tanto del contrato de construcción del muelle de Topocoro como en el convenio para construir la vía de acceso al mismo.
Asfaltart, que fue constituida en 1992, tiene una estrecha relación comercial con Fredy Anaya Martínez. Así quedó en evidencia en el acta de junta directiva 019 de Asfaltar, documento en el que el excontralor de Santander aparece como invitado especial.


Además, Asfaltart tuvo como una de sus socias capitalistas a Ligia Margot Rico Suárez, quien también fue socia de la firma Ruitoque S.A. ESP, uno de los fortines contractuales de Anaya, a través del cual logró millonarios recursos con la valorización de terrenos presuntamente incidiendo en el POT de Floridablanca, que posteriormente fue revocado por el Tribunal Administrativo de Santander por irregularidades en su aprobación.
Ligia Rico Suárez aparece en la Escritura 2679 del 23 de noviembre del 2010, en la que se registra el cambio de los estatutos de Proinpark, empresa también ligada a Anaya, con la que logró ‘voltear’ el uso de un terreno que servía como botadero de escombros en Girón y ‘milagrosamente’ fue convertirlo en un megaproyecto de vivienda de más de $48 mil millones.
Ligia Rico es una reconocida prestamista, muy cercana a Fredy Anaya, incluso en varias juntas de Proinpark fue representada por Anaya Martínez.
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Pero el hilo conductor a Fredy Anaya está en la otra empresa integrante de la Unión Temporal Pavezco: Geocivil Construcciones SAS, una empresa constituida en julio del año pasado (pocos meses antes de que iniciara el proceso licitatorio en FODECOL), con un capital de $100 millones.
Según los registros mercantiles, Geocivil Construcciones tiene como socios fundadores a Francy Janeth Villamizar y la firma Polo Construcciones, esta última propiedad de Fredy Anaya y su familia.

Aunque desde el 2017 Polo Construcciones trasladó sus oficinas a Bogotá, su constitución se dio en Bucaramanga por parte de sus socios fundadores, Nubia López Morales, (esposa de Fredy Anaya); y Andrés Felipe y Santiago Nicolás Anaya López, (hijos de Fredy Anaya), pero bajo el nombre Polo Construcciones.
Polo Construcciones es la misma firma involucrada en en los problemáticos contratos de construcción de los fallidos acueductos de Los Santos y Vélez, dos megaobras de saneamiento básico y servicios públicos que están a punto de convertirse en ‘elefantes blancos’ mientras los dos municipios continúan sin contar con un suministro de agua potable propio.
Al margen cambio de nombre y de no aparecer directamente en la composición accionaria, METROPOLITANO pudo constatar que desde el traslado de la firma a Bogotá Fredy Anaya aparece registrado como socio fundador de la misma, con todas las facultades propias para celebrar contratos y otros acuerdos comerciales, incluso por encima de su representante legal.
Advertencias al contrato

Además de la adjudicación exprés del millonario contrato, que en solo un mes estuvo listo, el propio contratista que se ganó la licitación para la construcción de la vía de acceso al muelle de Topocoro advirtió que los plazos estipulados por parte de FODECOL para la ejecución del contrato (cinco meses), son insuficientes.
Este medio conoció que la propia Asfaltart, empresa que tiene el 50 % de la Unión Temporal Pavezco, le solicitó al fondo mixto los soportes técnicos que certifiquen que los cinco meses de plazo inicial, otorgados por la entidad contratante, son suficientes para la ejecución de las obras de mejoramiento de la vía al muelle de Topocoro.

No obstante, según el archivo contractual, FODECOL no accedió a la solicitud elevada por Asfaltart de tener acceso a los soportes técnicos y mantuvo los cinco meses como único plazo para la construcción de la vía.
“Sobre el particular, FODECOL le manifiesta que el plazo de ejecución es inamovible debido a que este obedece a la determinación exclusiva del Departamento de Santander, el cual, a través de su MGA y el proyecto radicado en su Banco de Programas y proyectos, determinó de manera técnica dicho plazo. Al ser ejecutores, no nos asiste posibilidad de ajustar el plazo sin motivo o soporte técnico objetivo alguno, que obligue al Departamento a modificar el proyecto En consecuencia, el plazo se mantendrá como actualmente se encuentra establecido”, contestó FODECOL.
Los estudios y diseños de las obras de construcción de la vía de acceso al muelle Topocoro fueron realizados por la firma Consultores Solano Navas LTDA, representada legalmente por María Elvira Pinto Jaimes, por los cuales la Gobernación de Santander pagó $784 millones.
METROPOLITANO intentó comunicarse con el representante legal de FODECOL pero no hubo respuesta a las llamadas y mensajes.
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Entre suspensiones y millonarias adiciones
Aunque el contrato de construcción del muelle flotante de Topocoro fue adjudicado en diciembre de 2024, el mismo no comenzó a ejecutarse sino hasta el 25 de junio de 2025, con un plazo de once meses, es decir, en mayo próximo el puerto del embalse debía estar listo y en operación.
Sin embargo, un par de semanas después del inicio de las obras el contrato fue suspendido debido a la falta de unas licencias ambientales y la coherencia entre el plazo solicitado y las actividades pendientes.
Si bien la suspensión inicial iba desde el 15 de agosto al 15 de septiembre, un solo mes, la Gobernación amplió por 30 días más la suspensión, por lo que el contrato estuvo estático hasta el 15 de octubre de 2025 (dos meses).
A pesar de la nula ejecución del contrato, en diciembre de 2025 la Gobernación de Santander adicionó en $3.115 millones el valor total del contrato 2638 de 2025, que es ejecutado por los socios de Fredy Anaya, con el fin de subsanar algunos ítems ambientales que no se habían tenido en cuenta inicialmente en el Plan de Manejo Integral.
Así las cosas, el contrato de obra para construir el muelle de Topocoro pasó a costar $59.793 millones.


Según la minuta del adicional 01, suscrita el 16 de diciembre, seis meses después de haberse iniciado la ejecución del contrato, el avance físico y financiero en la construcción del muelle de Topocoro es de 0 %.
Consultada sobre este punto, la secretaria de Infraestructura departamental, Jessica Mendoza, aseguró que el contratista sí ha venido ejecutando las obras en la construcción del muelle de Topocoro.

“El adicional corresponde a todo el componente de la compensación en la licencia ambiental, actividades que no quedaron contempladas en el contrato inicial, razón por la cual el adicional no puede reflejarse como necesidad de actividades de obras de infraestructura. Es importante precisar que esto no implica inactividad del contrato ni improductividad de los recursos, sino el cumplimiento riguroso de la normatividad ambiental vigente, sin la cual no sería legalmente posible avanzar en la construcción de la marina”, señaló la secretaria.
No obstante, más allá de la minuta del adicional suscrita en diciembre, en el archivo del contrato 2638 no existe evidencia alguna sobre trabajos de obra en la construcción del muelle de Topocoro como afirma la funcionaria.
Mientras la construcción del muelle del embalse continúa varado, FODECOL y la Unión Temporal Pavezco, también integrada por Fredy Anaya y sus socios, se alistan para firmar el contrato de mejoramiento de la vía de acceso a la marina por $25.446 millones.
Gran parte del desarrollo de la nueva joya del turismo en Santander está en manos de contratistas que en este año electoral promueven abiertamente campañas políticas de candidatos al Congreso.




