Zona Franca Santander se convirtió en la primera organización de su tipo en el país y pionera en Latinoamérica en recibir la Certificación FTZ, Free Trade Zone, otorgada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE – OECD).
Este reconocimiento internacional, entregado oficialmente el pasado 18 de marzo en París, valida la transparencia, seguridad operativa y responsabilidad en los procesos de la entidad, posicionando a la región como un referente de excelencia frente a las principales economías del mundo.
Este logro surge de un selecto programa piloto en el que la OCDE eligió únicamente a tres países: España, Costa Rica y Colombia.
Al ser seleccionada como una de las zonas francas piloto, la ZFS ha logrado alinear sus operaciones con los estándares globales de integridad y lucha contra el comercio ilícito. Esto significa que el entorno empresarial de Santander ahora cuenta con un sello de calidad que garantiza que sus actividades comerciales se realizan bajo las mejores prácticas internacionales.

La obtención del sello FTZ (Free Trade Zone) fue el resultado de un riguroso proceso de auditoría que evaluó la solidez del ecosistema empresarial local. Expertos de Bureau Veritas analizaron aspectos críticos como el control de inventarios, la trazabilidad de las operaciones, los métodos de pago y el respeto a la propiedad intelectual.
El cumplimiento pleno de estos lineamientos ratifica la excelencia operativa de la Zona Franca Santander y el compromiso de las empresas allí instaladas con la legalidad y la eficiencia.
Para el desarrollo económico de Santander, esta certificación se traduce en un aumento significativo de la confianza para inversores y aliados estratégicos.
Andrea Serrano, gerente de Zona Franca Santander, destacó que este reconocimiento no es solo para la organización, sino para toda la región, fruto de la articulación entre el talento humano local, la pujanza empresarial y el apoyo público-privado. Con este respaldo, Santander se proyecta como un territorio altamente competitivo y preparado para enfrentar los desafíos del comercio global,.
Finalmente, este compromiso con la transparencia es una apuesta a largo plazo para generar más empleo y oportunidades en Bucaramanga y sus alrededores. El esquema de certificación incluye seguimientos anuales y una recertificación al quinto año, asegurando que los estándares de calidad se mantengan y mejoren continuamente.
De esta manera, Zona Franca Santander reafirma su propósito de ser un motor de crecimiento que convierte a la región en un ejemplo de confianza y competitividad para el mundo entero

Impacto regional positivo
La certificación de la OCDE tiene un impacto profundo y multifacético en Santander, consolidando a la región como un referente de excelencia operativa y transparencia en el escenario internacional.
Uno de los principales impactos del logro es la validación de estándares globales, ya que al ser la primera en Colombia y pionera en Latinoamérica en recibir el sello de «Zonas Francas Limpias», la Zona Franca Santander demuestra que sus procesos de transparencia, trazabilidad y seguridad operativa están alineados con las prácticas de las economías más avanzadas del mundo,.
Además, el aumento de la confianza para la inversión, pues este reconocimiento fortalece significativamente la confianza de inversionistas, autoridades y aliados estratégicos.
La certificación actúa como un «sello de seguridad» que garantiza que las operaciones en la región se realizan bajo marcos legales estrictos, lo que atrae capital y nuevas oportunidades de negocio.
Se fortalece de la competitividad regional, teniendo en cuenta que la certificación convierte a ZFS en una herramienta de competitividad para Santander, proyectando a la región como un entorno empresarial sólido y preparado para los desafíos del comercio exterior. Esto permite que el talento humano y la pujanza empresarial local compitan en igualdad de condiciones con mercados globales.
Este hito busca generar nuevas oportunidades de empleo, crecimiento para las empresas y desarrollo para el territorio, demostrando que las regiones colombianas pueden ser ejemplos de competitividad para el mundo



