La medicina no espera a que terminen los semestres. Mientras un profesional avanza en su especialización, aparecen nuevas tecnologías, cambian los procedimientos y se actualizan los protocolos para atender a los pacientes. Formarse para ejercer en este escenario exige mucho más que acumular conocimientos.
En Colombia, este desafío coincide con una transformación demográfica que anticipa nuevas demandas para el sistema de salud. De acuerdo con las más recientes proyecciones del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las personas de 60 años o más, que representaban el 13,2 % de la población colombiana en 2018, podrían alcanzar el 24,6 % en 2070.
El envejecimiento de la población es una de las señales de que las necesidades de salud del país están cambiando. A este fenómeno se suman los avances en diagnóstico y tratamiento, el desarrollo de nuevas tecnologías y la creciente complejidad de algunos procedimientos médicos y quirúrgicos.
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“La necesidad de contar con médicos de cada área de especialidad continúa creciendo al ritmo que crece la población”, advierte Diana Josefina Acevedo Jurado, coordinadora académica de posgrados de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad UNAB.
El reto, por tanto, no consiste únicamente en responder a una población que cambia, sino en preparar especialistas capaces de atender escenarios clínicos cada vez más diversos y complejos.
Del conocimiento a la práctica clínica
La formación médico-quirúrgica tiene una particularidad y es que buena parte del aprendizaje ocurre en contacto con los servicios de salud. Los convenios entre universidades y centros clínicos permiten que los residentes participen, bajo supervisión, en la atención de pacientes y conozcan las dinámicas reales de un hospital.
En Santander, uno de estos modelos se desarrolla mediante la alianza entre la Universidad UNAB y la Clínica FOSCAL. Allí, los residentes realizan rotaciones en diferentes escenarios asistenciales, entre ellos áreas de cirugía de alta complejidad, urgencias y atención pediátrica.
A esto se suma el uso de espacios de simulación, donde los profesionales pueden entrenarse en procedimientos y situaciones críticas dentro de ambientes controlados antes de enfrentarse a escenarios reales.
- Durante 30 años, UNAB y FOSCAL han unido educación, práctica clínica e investigación para transformar la formación de profesionales de la salud.
Esta combinación busca fortalecer competencias clínicas, capacidad de respuesta, precisión y toma de decisiones, con la seguridad del paciente como uno de los ejes de la formación.
Una especialización que también evoluciona
Si la medicina cambia, los programas que forman a sus especialistas también deben hacerlo. Nuevas técnicas, tecnologías y protocolos pueden transformar la práctica clínica durante el periodo de formación de un profesional.
Para responder a estos cambios, la UNAB cuenta con comités integrados por expertos médicos y académicos que revisan nuevos procedimientos, tecnologías y necesidades del sector, con el propósito de actualizar las unidades de aprendizaje e incorporar nuevos contenidos cuando es necesario.
La formación también contempla oportunidades de movilidad académica nacional e internacional y el desarrollo de capacidades que van más allá del conocimiento técnico, como liderazgo, resolución creativa de problemas, seguridad del paciente, promoción de la salud y prevención de enfermedades.
Respuesta a nuevos desafíos
La evolución de las necesidades de atención también se refleja en la oferta de formación especializada.
Para 2026, la Universidad UNAB cuenta con 17 Especializaciones Médico y Quirúrgicas, tras la incorporación de Geriatría y Hematología a una oferta que incluye Cirugía General, Pediatría, Medicina de Urgencias, Medicina Interna, Medicina Familiar, Urología, Ginecología y Obstetricia, Oftalmología, Dermatología, Anestesiología, Ortopedia y Traumatología, Medicina Nuclear, Radiología Intervencionista, Radiología e Imágenes Diagnósticas y Medicina Crítica y Cuidado Intensivo.

La incorporación de nuevas áreas responde a un escenario en el que las necesidades de atención también se transforman. Sin embargo, ampliar la oferta académica es apenas una parte del reto, el verdadero desafío está en formar profesionales capaces de responder a una medicina que seguirá cambiando.
Esa es la apuesta de esta institución de educación superior del nororiente colombiano. Conozca aquí su oferta de especializaciones médico-quirúrgicas.
*Información institucional suministrada por la Unab.




